21/04/2026

Margarita Halcón Álvarez (Promotora BODEGAS HALCÓN): “Bodegas Halcón es un lugar donde el pasado no se conserva: se bebe”
M

La bodega desarrolla un modelo de venta cercano y coherente con su filosofía artesanal

Te puede interesar

¿Cuál es la historia de Bodegas Halcón y cómo ha evolucionado desde sus inicios en Lebrija?

La bodega tiene sus orígenes en 1711 aunque es a mediados del siglo XIX cuando la familia Diosdado realiza una profunda reforma y le da la actual configuración. El Marqués de San Gil, mi bisabuelo, en 1911, compra la bodega al Marqués de Bertemati. No es de extrañar pues que cuente con la típica arquitectura jerezana. La entrada de mi bisabuelo, perteneciente a una familia con importantes figuras en la historia de España, poetas, escritores, ganaderos bravos, han dejado una huella que impregna la bodega por los cuatros costados. En época de mi padre, la bodega vivió una nueva etapa: el abastecimiento procedía de una viña propia situada en el Marco de Jerez, lo que permitía un control directo sobre la calidad del mosto. Hoy, ya sin viñedo propio, esa misma filosofía se mantiene gracias a una relación estable, de larga duración y basada en la confianza con una viña del histórico Pago de Macharnudo, uno de los pagos más prestigiosos del Marco de Jerez. De allí proceden los mostos seleccionados que después se crían en Lebrija, combinando dos territorios de profunda tradición vitivinícola. En el 2018 entra la bodega en la Zona de Producción de la DOP de Jerez y desde hace un año pertenece a la Zona de Crianza de la DOP de Jerez.

- Publicidad -

¿Qué caracteriza a sus vinos y qué los diferencia dentro del panorama vinícola andaluz?

El clima de Lebrija —suave, con la influencia cercana del río Guadalquivir y con veranos cálidos pero moderados por la ventilación natural de la casa— hace que la evolución de los vinos sea algo más pausada y equilibrada. La flor aquí suele comportarse de manera más delicada y menos agresiva, permitiendo que el vino conserve frescura y salinidad. Estos vinos tienen una personalidad propia que viene derivada de la calma de las crianzas (duermen en las botas), la elegancia de la flor, el clima amable, la arquitectura tradicional de la casa (patios, galerías, jardines y la penumbra de la nave de crianza) y la manera artesanal en la que cuidamos de cada bota.

- Publicidad -

¿Qué importancia tiene el entorno de Lebrija en la calidad y personalidad de sus productos? ¿Qué variedades de uva trabajan principalmente y por qué han apostado por ellas?

La bodega mantiene intactas las prácticas tradicionales: soleras y criaderas, botas envinadas, sacas y rocíos manuales. En el 2015, cuando me hago cargo de la bodega, comienza un proceso de renovación respetuoso y profundo. De los históricos “Solera” y “Zamarra” a un catálogo renovado. Durante décadas, la bodega comercializó dos vinos emblema: Solera (fino) y Zamarra (oloroso). A partir de 2015 realizamos una clasificación exhaustiva de todas las botas de la nave de crianza y de la Sacristía —donde se conservaban vinos muy antiguos, algunos con más de 80 años—. Ese trabajo permitió reorganizar las criaderas, identificar auténticas joyas y crear una gama contemporánea que hoy define la identidad de la casa. Surgieron entonces: Vino de licor dulce Conchita, Palo Cortado Villalón, La Giraldilla, Pedro Ximénez Traslaiglesia y Bota 102 (en rama).

- Publicidad -

¿Cómo combinan tradición e innovación en sus procesos de elaboración?

Los numerosos premios obtenidos en los últimos años han sido un estímulo constante para seguir mejorando y mantener la excelencia como guía. Este 2026 trae un logro extraordinario: la Gran Medalla de Oro Bacchus concedida a La Giraldilla PC, un palo cortado de Sacristía muy antiguo. A ello se suman las Medallas de Oro Bacchus 2026 al amontillado Bigotillo y a La Giraldilla O, distinciones que avalan la calidad excepcional de las crianzas más selectas de la bodega. En esta edición se cataron casi 1600 vinos de diferentes países, y que una pequeña bodega lebrijana obtenga la máxima distinción en vinos generosos es motivo de orgullo. Pero también un recordatorio: no bajar la guardia, seguir trabajando con rigor y mantener viva la esencia de la casa.

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta actualmente el sector vitivinícola?

La bodega desarrolla un modelo de venta cercano y coherente con su filosofía artesanal. Por un lado, la venta directa en el despacho de la casa-bodega permite un trato personal y exclusivo con el visitante, que conoce los vinos en su propio contexto: la historia, los patios, la Sacristía y las botas donde reposan. Por otro lado, la tienda online abre las puertas a clientes de toda España, facilitando el acceso a vinos de producción limitada y crianzas singulares. Sin embargo, la exportación continúa siendo la asignatura pendiente. La calidad de los vinos, los premios internacionales y la autenticidad del proyecto auguran un gran potencial en mercados exteriores que valoran vinos con historia, identidad y producción artesanal. Abordar este reto con una estrategia adecuada será una de las grandes oportunidades de crecimiento de los próximos años.

¿Qué papel juega la sostenibilidad en su modelo de producción?

La bodega no es solo un lugar donde se crían vinos: es un espacio donde la cultura, la música y la tradición se encuentran. Para preservar y compartir este patrimonio, se ofrecen numerosas actividades como catas técnicas, maridajes temáticos con gastronomía local, recitales, conciertos, música clásica y flamenco, eventos literarios y culturales vinculados a la figura de Villalón y actividades de turismo empresarial para equipos y empresas. La sostenibilidad forma parte de la filosofía de la casa desde la arquitectura tradicional que regula la temperatura (tejado a dos aguas, muros de ladrillo para que conserven la humedad del riego, suelos de tierra, ventanas enfrentadas, esterones), hasta el uso responsable de recursos, la conservación y reutilización de botas históricas, la producción artesanal, el cuidado de patios y jardines como ecosistemas vivos y la economía circular. Es una sostenibilidad silenciosa, real y coherente.

¿Han desarrollado iniciativas de enoturismo o actividades para acercar el mundo del vino al público?

Hoy, la bodega abre sus puertas a quienes buscan algo más que un vino: desean conocer una historia, recorrer una casa señorial lebrijana, adentrarse en la penumbra donde envejecen las soleras y comprender el alma de un territorio. Más que un negocio, esta bodega es un legado vivo, un espacio donde la memoria, la cultura y el sabor andaluz se encuentran. Un lugar donde el pasado no se conserva: se bebe.

- Publicidad -

Más noticias

Las empresas andaluzas exportaron en febrero 3.829 millones, un 11,4% más que en el mismo mes de 2025

Alcanzan los 7.030 millones en los dos primeros meses de 2026 y un superávit de 950 millones

Más noticias