Marenostrum Fuengirola celebra su undécima edición con una programación muy amplia. ¿Cuáles son los principales objetivos de esta edición y qué papel juega dentro de la oferta cultural y festiva de la ciudad?
El objetivo de esta edición es seguir consolidando el recinto de Marenostrum Fuengirola, así como la propia ciudad, dentro del circuito internacional. Queremos que, cuando cualquier artista, tanto nacional como internacional, piense en España, considere Fuengirola como una parada imprescindible en su agenda. Por otro lado, buscamos que cualquier visitante —ya sea veraneante, turista o persona que planifique sus vacaciones con un enfoque cultural— tenga en cuenta Fuengirola como un destino atractivo y de referencia.
El ciclo de conciertos se celebra en un entorno emblemático como el Castillo Sohail. ¿Cómo se trabaja desde el Ayuntamiento para poner en valor este espacio histórico dentro de una propuesta cultural moderna?
Tenemos la suerte de contar con un escenario único. En el interior del Castillo Sohail se celebran conciertos de pequeño formato y, en la Loma del Castillo, con capacidad para hasta 18.500 personas, el público puede disfrutar de la música con el castillo y el mar como telón de fondo. Además, la ligera inclinación del terreno garantiza una visibilidad excelente tanto para los asistentes como para los artistas. Coordinar todo esto es complejo, pero es un reto que asumimos desde el inicio. Seguimos trabajando también en la puesta en valor de los yacimientos arqueológicos del entorno, convencidos de que la cultura es una herramienta clave para dar vida al patrimonio. Hoy, el Castillo Sohail es mucho más conocido gracias a Marenostrum Fuengirola.

Como Teniente Alcalde y Concejal de Cultura, ¿qué importancia tiene para el Ayuntamiento de Fuengirola impulsar eventos como Marenostrum Fuengirola dentro de su estrategia cultural y turística?
En el Departamento de Cultura la actividad es constante durante todo el año; de hecho, prácticamente la mitad de los días hay propuestas culturales en Fuengirola: música, teatro, danza o exposiciones. Sin embargo, contar con artistas de primer nivel como Fito, Pablo Alborán, Dani Martín, La Oreja de Van Gogh o Alejandro Sanz multiplica la visibilidad de la ciudad. Ya no hablamos solo de público local, sino de un evento con gran proyección internacional: aproximadamente uno de cada cuatro asistentes es extranjero. Esto nos permite posicionarnos como un destino cultural de referencia. Un buen ejemplo es el regreso de El Último de la Fila, que volverá a los escenarios en Fuengirola tras 30 años; un acontecimiento único que situará a la ciudad en el foco mediático. Para un destino turístico como el nuestro, asociar Fuengirola no solo al sol y la playa, sino también a la cultura y al ocio, es un valor añadido fundamental.
Con 40 días de conciertos y 100 artistas, ¿qué impacto tiene Marenostrum Fuengirola en la economía local, el turismo y la vida social de Fuengirola?
El impacto de Marenostrum Fuengirola en la economía local es muy significativo. A lo largo de estos diez años hemos generado más de 500 millones de euros en la ciudad, gracias al empleo y al gasto de los asistentes. En las últimas ediciones, el retorno ha superado los 55 millones hace dos años y los 65 millones el pasado, y este año esperamos cifras aún mayores. Además, se trata de datos avalados por un estudio independiente, lo que refuerza la solidez de esta estrategia: invertir en cultura para obtener un retorno económico que beneficia a toda la ciudad. Ese impacto no solo se refleja en la organización del evento, sino también en el tejido local: empleo directo e indirecto, hostelería, comercios, transporte, hoteles o apartamentos turísticos. A ello se suma el enorme valor promocional, con miles de menciones en redes sociales y una gran presencia en medios de comunicación. En definitiva, es un impulso clave para una ciudad cuya principal industria es el turismo.
Además de este evento, que cada año gana mayor proyección y atrae a miles de personas, Fuengirola cuenta con una vida cultural muy rica y con tradiciones propias que forman parte de su identidad. En este sentido, ¿qué festividades o señas de identidad cultural destacaría de la ciudad y le gustaría poner en valor?
Sin duda, la Feria del Rosario es una de las más destacadas de Andalucía y, probablemente, una de las ferias a caballo más importantes de la región. Otro evento del que nos sentimos especialmente orgullosos es la Feria Internacional de los Países, que se celebra en torno al Puente de Mayo y que reúne a cientos de miles de visitantes. Es una cita de primer nivel, tanto desde el punto de vista gastronómico como cultural y visual. Ese carácter internacional es, además, una seña de identidad de todo lo que hacemos. Por ejemplo, en Marenostrum Fuengirola apostamos por una programación que combine talento nacional con artistas internacionales, pensando también en la diversidad de residentes que tiene la ciudad. No podemos olvidar que cerca del 36% de la población de Fuengirola es extranjera, y como Ayuntamiento trabajamos para que tanto ellos como los fuengiroleños se sientan representados en nuestra oferta cultural.
Más allá de Marenostrum Fuengirola, ¿qué líneas de trabajo está desarrollando el Ayuntamiento de Fuengirola para seguir consolidando la ciudad como un referente cultural y de ocio?
Nuestra estrategia va a ser continuista, porque estamos ante un caso de éxito y no tendría sentido cambiar el rumbo cuando las cosas están funcionando bien. Seguiremos apostando por una ciudad abierta, multicultural, segura, limpia y confiable, que genere estabilidad y confianza para la inversión. Esa continuidad en la gestión durante las últimas décadas nos ha permitido ser un destino previsible en el buen sentido, donde los proyectos pueden desarrollarse con garantías. En cuanto al futuro, el gran proyecto transformador será la remodelación integral del puerto deportivo, cuyos últimos trámites están ya en su fase final. Queremos integrarlo plenamente en la ciudad y convertirlo en un eje central de la vida diaria. Sin duda, será una actuación clave que marcará el futuro de Fuengirola.




