“Actuamos como un filtro fundamental para que el paciente reciba una atención ágil, cercana y eficiente”
Blanca Fernández, Decana-Presidenta del COOOA (Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Andalucía)
El Colegio ha logrado recientemente que la Junta de Andalucía inicie la tramitación para crear la categoría profesional de óptico-optometrista en el Servicio Andaluz de Salud. ¿Qué supone este avance y cómo puede contribuir a mejorar la atención visual y reducir las listas de espera?
Supone la consecución de un hito histórico y la respuesta a una reivindicación que desde nuestro colegio profesional sanitario llevamos muchos años defendiendo. En la práctica, significa integrar plenamente nuestra figura en la sanidad pública andaluza, reconociendo el papel del óptico-optometrista como profesional sanitario tanto en Atención Primaria como Hospitalaria.
El impacto en las listas de espera va a ser directo y muy positivo, y el sistema sanitario público andaluz tendrá un ahorro de costes.
En este sentido, una vez creada la categoría, el óptico-optometrista asumirá labores relacionadas con el cribado preventivo, la graduación y el manejo de disfunciones visuales que no revistan gravedad clínica. De este modo, actuaremos como un filtro fundamental: resolveremos gran parte de las consultas visuales cotidianas y derivaremos al oftalmólogo aquellos casos que presenten patologías. Esto permitirá que este médico especialista libere su agenda para centrarse en diagnósticos complejos, tratamientos farmacológicos y cirugías y, de esta manera, lograr que el paciente reciba una atención visual mucho más ágil, cercana y eficiente.
Otro de los logros recientes ha sido la incorporación de los ópticos-optometristas a las bolsas de empleo docente de Enseñanza Secundaria y Formación Profesional en Andalucía. ¿Qué oportunidades abre este reconocimiento para la profesión y para la formación de futuros profesionales?
Es un paso fundamental para la visibilidad integral de nuestra profesión. Que formemos parte de las bolsas de empleo docente demuestra que somos profesionales sanitarios con una sólida base científica, técnica y universitaria, perfectamente capacitados para la docencia.
Para los colegiados, supone abrir una nueva y atractiva salida laboral en el ámbito de la enseñanza pública. Para el sistema educativo andaluz, significa incorporar perfiles altamente cualificados para impartir materias relacionadas con la rama sanitaria, la física o la anatomía.
Enriquecer la formación de las futuras generaciones con docentes que aportan una experiencia clínica real es, sin duda, un valor añadido para la educación pública.
Además, el Colegio ha impulsado un proyecto pionero internacional sobre baja visión y optometría sénior. ¿Qué importancia tiene esta iniciativa y qué necesidades pretende cubrir?
Vivimos en una sociedad con una esperanza de vida cada vez mayor, lo que inexorablemente trae consigo un aumento de patologías oculares asociadas a la edad, como es el caso del glaucoma, las cataratas, la retinopatía diabética o la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE). Estas afecciones suelen derivar en baja visión, una condición que no se soluciona con gafas convencionales ni con cirugía, y que afecta drásticamente a la autonomía del paciente.
El fin de estos dos proyectos (farobajavision.org y optometriasenior.org) que hemos impulsado desde el COOOA es posicionar a Andalucía como un referente en el cuidado visual de los mayores. Pretendemos formar a los colegiados y establecer protocolos estandarizados para que el óptico-optometrista sea la pieza clave en la rehabilitación visual geriátrica. Nuestro objetivo es que estas personas mantengan su independencia y su calidad de vida el mayor tiempo posible.
Durante el verano aumenta la exposición a factores como la radiación solar, el cloro de las piscinas o el agua del mar. ¿Cuáles son los problemas visuales que más preocupan en esta época del año y cómo podemos prevenirlos?
En verano solemos bajar la guardia, pero nuestros ojos se enfrentan a un entorno mucho más hostil. Por un lado, la radiación UV puede causar desde fotoqueratitis (quemaduras en la córnea) hasta acelerar la aparición de cataratas a largo plazo.
Por otro lado, el cloro, la sal y los microorganismos del agua pueden provocar irritaciones, sequedad y conjuntivitis si no se realiza una adecuada higiene, sobre todo en el caso de las lentes de contacto.
La prevención pasa por seguir varias reglas con el objetivo de conseguir una adecuada salud visual y ocular. Una de ellas es usar siempre gafas de protección solar homologadas con filtro UV 100%, adquiridas exclusivamente en establecimientos sanitarios de óptica y optometría. Evitar mercadillos o bazares para ello también es crucial, ya que una lente oscura sin el filtro adecuado dilata la pupila y deja entrar aún más radiación dañina.
En los últimos años los especialistas vienen alertando del aumento de la miopía, especialmente entre niños y adolescentes. ¿Por qué se está incrementando en la etapa infantil y qué papel puede desempeñar la prevención para frenarla?
Nos enfrentamos a lo que la OMS ya considera la gran "pandemia silenciosa" del siglo XXI. En los niños, la miopía está creciendo de forma alarmante por dos factores clave y directamente relacionados con el estilo de vida actual: el sedentarismo y el exceso de trabajo en visión próxima (pantallas y lectura continuada a corta distancia).
La prevención es fundamental. Fomentar diariamente las actividades al aire libre es vital, porque la luz solar estimula la liberación de dopamina en la retina, un neurotransmisor que ayuda a frenar el alargamiento del globo ocular (causa de la miopía). Además, es fundamental acudir a revisiones periódicas con el óptico-optometrista. Hoy disponemos de tratamientos eficaces que ralentizan la progresión de la miopía y ayudan a prevenir patologías graves en la edad adulta.
Cada vez pasamos más horas delante de pantallas, tanto por trabajo como por ocio. ¿Está observando un incremento de los problemas relacionados con la fatiga visual y qué hábitos recomienda para cuidar nuestra salud ocular?
Absolutamente. El Síndrome Visual Informático es hoy en día una de las principales causas de consulta en nuestros gabinetes. Al mirar una pantalla, nuestra frecuencia de parpadeo se reduce a menos de la mitad y los ojos hacen un esfuerzo de enfoque sostenido.
Esto provoca sequedad ocular, escozor, enrojecimiento, visión borrosa y, a nivel sistémico, dolores de cabeza y tensión cervical.
"Nuestro objetivo es que las personas con baja visión mantengan su independencia y su calidad de vida el mayor tiempo posible"
Para cuidar nuestra salud ocular frente a las pantallas, la higiene visual es innegociable.
Recomendamos aplicar la regla del "20-20-20": apartar la mirada de la pantalla cada 20 minutos y enfocar a un objeto lejano.
Para finalizar, ¿cuáles son los principales retos y objetivos del Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Andalucía para los próximos años y qué mensaje le gustaría trasladar a la ciudadanía sobre la importancia de la salud visual?
Nuestro reto más inmediato es consolidar esa integración en el Servicio Andaluz de Salud, logrando que se materialice en dotación de plazas reales en los centros de salud andaluces. Paralelamente, seguiremos combatiendo de forma incansable el intrusismo profesional y la venta incontrolada de artículos ópticos en establecimientos no autorizados, ya que supone un verdadero peligro para la salud pública.
A la ciudadanía andaluza me gustaría trasladarle un mensaje claro: entre el 80% y el 90% de la información que recibimos de nuestro entorno nos llega a través de los ojos, por lo que podemos decir que son nuestro contacto más directo con el mundo. Por eso, no hay que esperar a ver mal, a tener molestias o a que los niños bajen su rendimiento escolar para evaluar el estado de la salud visual a través de una adecuada revisión. Es indispensable acudir al menos una vez al año a un establecimiento sanitario de óptica y optometría de confianza porque la prevención es, sin lugar a dudas, la mejor inversión que pueden hacer en su calidad de vida.