“La alopecia no deja de ser una enfermedad, y nosotros impulsamos la innovación en el diagnóstico”
Ruben Porto, Country Manager de Insparya Hair Clinic España
Insparya continúa reforzando su apuesta por la investigación y la innovación en salud capilar. ¿Cómo nacen estas líneas de trabajo y cómo contribuyen a transformar el sector?
La historia es simple. En el año 2019, Cristiano Ronaldo entra como cofundador de Insparya. Nosotros anteriormente nos llamábamos Saúde Viável, una empresa portuguesa, y ese año, con la entrada de Cristiano Ronaldo como cofundador, decidimos hacer una apuesta fuerte por la investigación y la innovación.
Al final, nuestro principal elemento diferenciador es la especialización, pero también la innovación. Por eso contamos con una división propia de desarrollo tecnológico, Insparya Hair Tech, que diseña herramientas para mejorar continuamente el proceso quirúrgico y el proceso de tratamiento. Esto nos permite evolucionar constantemente sin depender únicamente de la tecnología disponible en el mercado, lo que hace que siempre intentemos estar a la vanguardia, no solamente del trasplante capilar, sino también del tratamiento capilar.
La alopecia afecta cada vez a personas más jóvenes y la preocupación por la salud capilar sigue creciendo. ¿Qué cambios están observando en el perfil de los pacientes y cuáles son hoy las principales causas que motivan las consultas?
Es verdad que la mayoría de las personas conoce Insparya por ser la clínica de trasplantes capilares de Cristiano Ronaldo, pero eso es un error. El trasplante es únicamente una parte del tratamiento.
Cada vez no solamente los hombres, sino también las mujeres, cuidan mucho más su cabello y todo eso comienza con un diagnóstico médico exhaustivo para conocer cuál es la causa de la alopecia, ya que existen diferentes causas. A partir de ahí se diseña un plan personalizado que puede incluir tratamientos médicos, terapias regenerativas y, cuando está indicado, avanzar hacia el trasplante capilar.
Pero, sobre todo, realizamos un seguimiento continuo para mantener esos resultados a largo plazo. Al final, la alopecia no deja de ser una enfermedad, está catalogada por la OMS como una enfermedad, y nosotros estamos impulsando esa innovación en el diagnóstico porque, al final, es la clave de un buen resultado.
Uno de los proyectos más innovadores de Insparya es el desarrollo de tecnologías basadas en inteligencia artificial para el diagnóstico capilar. ¿Cómo están cambiando estos avances la experiencia del paciente y los resultados clínicos?
A día de hoy tenemos infinidad de tecnologías, no solamente en el aspecto médico, sino que en nuestro día a día utilizamos inteligencia artificial. Gracias al instituto que tenemos en Oporto, en colaboración con la Universidad de Oporto, contamos con ingenieros y desarrolladores que trabajan diariamente en herramientas para que el trasplante capilar y los tratamientos sean más seguros, más precisos y ofrezcan mejores resultados.
Además de cámaras tricoscópicas, utilizamos un sistema que permite que no solo un doctor valore los resultados, sino que contemos con un comité dirigido por el doctor Carlos Portinha, que analiza todas y cada una de las primeras consultas, tanto para tratamiento como para trasplante capilar.
A partir de ahí, la inteligencia artificial nos permite ofrecer un diagnóstico mucho más certero, basado en los miles y miles de pacientes que llevamos atendiendo durante los 17 años que Insparya lleva en el mercado.

Recientemente el equipo de investigación de Insparya ha presentado nuevos avances en la reunión anual de la International Society of Hair Restoration Surgery (ISHRS). ¿En qué líneas de investigación están trabajando actualmente y qué novedades cree que marcarán el futuro de la medicina capilar?
Ahora mismo estamos en estudios muy avanzados de una medicación para combatir la alopecia. En paralelo, estamos desarrollando nuevos dispositivos que hagan que el trasplante sea mucho más fácil, más automático y que nos permitan evitar el error humano.
A día de hoy tenemos un dispositivo ya lanzado al mercado, en exclusiva para Insparya, que se llama BotHair UltraPlus. Es un dispositivo médico avanzado, siempre manejado por profesionales, que nos permite realizar la extracción folículo a folículo. Gracias a un mecanismo de succión, evitamos el contacto humano con la unidad folicular, por lo que la extracción es totalmente limpia y la tasa de supervivencia del folículo es superior, ya que evitamos ese posible error humano. Además, contamos con un implantador con capacidad para cargar 25 unidades foliculares, lo que nos permite implantar un mayor número de unidades en un tiempo menor. Es muy importante destacar que la unidad folicular tiene una vida de entre ocho y diez horas y ese es el margen del que disponemos desde que empezamos el trasplante hasta que lo terminamos para conseguir un mejor resultado, implantar un mayor número de unidades foliculares y obtener un resultado mucho más natural.
Además, estamos desarrollando otro dispositivo, un brazo robótico, que nos permitirá en el futuro mejorar todavía más esta técnica. Seguimos realizando una inversión cercana a los dos millones de euros en investigación y desarrollo en nuestro instituto de Portugal.
Cada vez existe una mayor concienciación sobre la importancia del diagnóstico precoz. ¿Considera que todavía persisten falsos mitos sobre la pérdida de cabello? ¿Qué mensaje trasladaría a quienes retrasan la consulta con un especialista?
Creo que es verdad que, a día de hoy, cada vez es menos tabú el cuidado capilar, pero también creo que se ha convertido un poco en una moda. Hay muchas clínicas capilares que realmente no están especializadas en salud capilar, sino que abarcan también otros tipos de tratamientos. A nosotros nos gusta especializarnos en algo y creemos que somos los mejores en eso gracias a esa especialización.
Sí creo que hay muchas fake news en internet y muchos consejos sobre salud capilar que pueden hacer que se retrase esa primera evaluación. Yo, personalmente, antes de trabajar en Insparya sufría alopecia y creo que me gasté muchísimo dinero en productos milagro, como los llamo yo. Lo único que hacen es que inviertas en algo que realmente no tiene ningún beneficio y retrasan la primera consulta con un especialista.
Esa consulta es la que realmente puede hacer que mantengamos nuestro cabello nativo durante mucho más tiempo y que estemos mucho más informados a la hora de tener que avanzar con un trasplante capilar o, incluso, intentar prevenir y no tener que llegar a él gracias a unos cuidados previos. Nosotros intentamos siempre que la gente venga desde la prevención y que sepa que la alopecia es una enfermedad y, como cualquier enfermedad, hay que tratarla, ya sea con tratamientos o con medicación oral.
Para finalizar, de cara a los próximos años, ¿cuáles son los principales retos u objetivos de y cómo imagina la evolución de la salud capilar?
Creo que la ambición de Insparya no es simplemente realizar más trasplantes capilares. Al final, nosotros queremos liderar la evolución de la medicina capilar mediante la investigación, la innovación tecnológica, la excelencia médica y una atención al paciente diferencial.
Aspiramos a seguir siendo la referencia internacional en salud capilar, como lo somos ahora mismo, pero cada vez vemos más pacientes jóvenes que buscan prevenir la pérdida capilar antes de que sea irreversible.
La medicina capilar está evolucionando hacia tratamientos personalizados, diagnósticos más precisos y una combinación de terapias médicas y cirugía cuando es necesario. Por eso, creo que el futuro pasa por prevenir antes que reparar y ahí la investigación tendrá un papel fundamental. Creo que el camino que llevamos, realizando una inversión anual muy importante en investigación, es la clave para el futuro y para los próximos años.