"No solo vendemos pólizas, sino que diseñamos coberturas reales"
Carlos Romera, CEO de RealCober
¿Cómo definiría la compañía y qué les diferencia a la hora de asesorar y acompañar a sus clientes?
RealCober nació con la premisa de hacer fácil, accesible y transparente el mundo de los seguros. Nos definimos como una correduría digital moderna que combina la agilidad tecnológica con la cercanía y el asesoramiento. Nuestra principal diferencia radica en que no vendemos solamente pólizas, sino que diseñamos coberturas reales. El mercado está saturado de comparadores automáticos que priorizan el precio; nosotros priorizamos la calidad, sin descuidar el mejor coste. También aportamos criterio técnico analizando los riesgos de cada cliente. Escuchamos sus necesidades y le ofrecemos una póliza concreta y a medida al mejor precio.
Carlos, además de CEO de Real Cober, mantiene una importante labor divulgativa en redes sociales. ¿Qué le llevó a apostar por acercar el mundo de los seguros al público de una forma más sencilla y accesible?
Vi una gran necesidad en las redes sociales y me motivó democratizar la cultura aseguradora de forma simple: aclarar qué se cubre, qué no y qué se debe contratar, sin terminología técnica ni densa. A diario veía a personas pagando coberturas duplicadas o, peor aún, descubriendo que carecían de protección tras sufrir una pérdida importante. Quería divulgar qué dice la letra pequeña para que la gente no se fie a ciegas ni mire solo el precio, ya que un siniestro termina costando con creces lo ahorrado en la póliza.
Recientemente usted advertía del problema del infraseguro de las viviendas tras los incendios forestales. ¿Hasta qué punto es habitual esta situación y qué riesgos supone para los propietarios?
El infraseguro en España es abrumadoramente habitual: afecta aproximadamente al 50% de las pólizas que revisamos. Muchos propietarios aseguran el continente por el valor catastral o el precio de compraventa, olvidando que debe calcularse por el coste real de reconstrucción por metro cuadrado. Tras un incendio forestal, esta situación se agrava, especialmente en zonas rurales o segundas residencias con capitales antiguos que nunca se han actualizado. Tampoco se suelen incluir las reformas recientes. Al no actualizar los capitales, se aplica la regla proporcional: la compañía indemnizará solo una fracción del coste real. Es un drama diario. Uno cree estar cubierto y, tras un siniestro total, descubre que la indemnización se reduce drásticamente.
Si pasamos a la vivienda que todavía está en construcción, los riesgos también cambian. ¿Qué papel juega el seguro durante una obra y qué deberían tener en cuenta promotores y constructores para proteger tanto el proyecto como su inversión?
Durante la fase de construcción los riesgos son muy altos, desde robos, fenómenos meteorológicos, incendios hasta accidentes laborales, por lo que el seguro deja de ser un trámite burocrático para convertirse en la garantía de viabilidad del proyecto. Promotores y constructores deben contar fundamentalmente con tres pólizas: el seguro de todo riesgo en construcción, que cubre los daños materiales de la obra; el seguro de responsabilidad civil, que protege frente a daños a terceros, patronales y cruzados; y el seguro decenal, obligatorio por ley para promotores, que cubre los daños estructurales durante los diez años posteriores a la entrega.
Además, las reformas y rehabilitaciones de viviendas también pueden implicar riesgos importantes para propietarios, empresas y profesionales. ¿Qué importancia tiene contar con una protección adecuada antes de comenzar una reforma y cuáles son los errores más habituales en este tipo de trabajos?
Una reforma modifica la estructura, la distribución o las instalaciones, generando riesgos que el seguro de hogar convencional no cubre si no se notifica. El primeiro error es confiar en que el seguro estándar cubre la reforma. El segundo es no exigir la responsabilidad civil a la empresa contratista, ya que, como propietario, se debe pedir siempre un certificado que acredite la póliza en vigor. El tercer error es olvidar actualizar el capital asegurado: si inviertes en una reforma y no lo comunicas, la compañía no indemnizará ese valor añadido ante un siniestro.
El aumento de los costes de construcción está haciendo que tanto construir como reconstruir una vivienda sea cada vez más caro. ¿Cómo está afectando esta situación al sector asegurador y qué importancia tiene mantener actualizados los capitales y las coberturas de una póliza?
La inflación y el encarecimiento de materiales y mano de obra han encarecido fuertemente la reconstrucción. Lo que antes costaba 150.000 euros hoy puede exigir más de 200.000. Como he comentado, el problema es que los clientes a menudo no actualizan sus capitales. Al tramitar un siniestro sin la actualización previa, surgen los dramas familiares. Aunque las primas de los seguros también están subiendo debido al mayor riesgo, mantener los capitales al día es la única forma de evitar recortes drásticos en las indemnizaciones.
"Mantener los capitales al día es la única forma de que evitemos recortes drásticos en las indemnizaciones"
Para finalizar, ante la aparición de nuevos riesgos y unas necesidades de protección cada vez más complejas, ¿quiénes cree que son los principales retos que afronta actualmente el sector asegurador y cómo deberá evolucionar la protección de viviendas, obras y patrimonio en los próximos años?
Nos preocupa profundamente el impacto del cambio climático. Con temperaturas récord en el Mediterráneo que propician DANAS y fenómenos extremos, es fundamental tener las pólizas de hogar y automóviles perfectamente contratadas, pagadas y en vigor. Si no se cuenta con el seguro activo, ni las aseguradoras ni el Consorcio de Compensación de Seguros cubrirán los daños, lo que hace indispensable actualizar los capitales y proteger adecuadamente todo el patrimonio.
Otro gran reto son los nuevos riesgos tecnológicos y patrimoniales. La ciberseguridad está cobrando un protagonismo fundamental, tanto a nivel empresarial como familiar, impulsando el desarrollo de nuevos ciberseguros. Además, caminamos hacia la hiperpersonalización y el asesoramiento humano. Aunque la tecnología y la inteligencia artificial automatizarán la gestión administrativa, la labor de un mediador será cada vez más vital para acompañar al cliente en riesgos complejos, auditar las coberturas necesarias y defenderle ante la compañía para garantizar la máxima indemnización en caso de siniestro. En definitiva, la mejor prevención proactiva es contar con un buen seguro y un asesoramiento profesional como el que ofrecemos en RealCober.