En un contexto geopolítico marcado por la reconfiguración de alianzas y una producción normativa sin precedentes en Bruselas, CTA (Corporación Tecnológica de Andalucía) y la consultora estratégica LLYC han celebrado hoy en Sevilla la jornada “El nuevo ciclo europeo: posicionamiento estratégico de las empresas andaluzas”. El encuentro ha reunido a líderes de opinión y expertos en asuntos públicos para analizar cómo las empresas de la región pueden anticiparse a la agenda de la Unión Europea y convertir la regulación en una ventaja competitiva.
La jornada, inaugurada por Beltrán Pérez, presidente de CTA, ha contado con una mesa redonda de alto nivel moderada por Iñaki Ortega, Director General de LLYC en Madrid, quien ha destacado la necesidad de que las empresas andaluzas “no solo sean observadoras, sino actores influyentes en el diseño de las políticas que afectan a su competitividad”.
Geopolítica y desregulación: El papel de España
Pablo García-Berdoy, líder de Asuntos Públicos de LLYC en Europa y exembajador de España ante la UE, ha centrado su intervención en el nuevo equilibrio de poder en el eje franco-alemán y el liderazgo de Von der Leyen. Según García-Berdoy, la prometida agenda business friendly y la desregulación europea “empezarán a sentirse en el tejido económico este año”. La renovación en el Banco Central Europeo (BCE) es una “oportunidad histórica para que España marque la agenda en asuntos financieros y de estabilidad”, ha señalado.
Asimismo, García-Berdoy ha instado a las empresas a mirar hacia el Este: “La reconstrucción de Ucrania no es solo un imperativo ético, sino un elemento real y tangible que debe figurar en los planes de expansión de las compañías españolas por su volumen de inversión previsto”.
Soberanía tecnológica y seguridad económica
Por su parte, Sonsoles Centeno, socia de Pérez-Llorca, ha analizado el impacto directo de la normativa digital y el paquete Omnibus. Centeno ha advertido sobre los riesgos de la “fragmentación del mercado único” y cómo la soberanía tecnológica está redefiniendo la seguridad económica de la Unión. “El éxito de la ambiciosa agenda regulatoria europea dependerá de un enforcement efectivo. Las empresas andaluzas, especialmente las pymes, necesitan un marco claro que refuerce su autonomía sin añadir cargas burocráticas innecesarias”, ha afirmado.
Defensa y el legado de Draghi
Desde la perspectiva de la consultoría de negocio, Ignacio Niño, socio de EY, ha recordado que las lecciones del Informe Draghi siguen plenamente vigentes un año después de su publicación. Niño, que ha dirigido recientemente el influyente trabajo sobre la Industria española de Defensa, ha señalado este sector como una “oportunidad histórica” para Andalucía. “La defensa ha pasado al centro del debate comunitario. España tiene las capacidades industriales para liderar este ámbito si sabemos aprovechar el nuevo Marco Financiero Plurianual”, ha explicado, añadiendo una nota de cautela sobre la competencia de China y la necesidad de mantener el foco en el gigante asiático ante la omnipresencia de EE.UU.
Innovación desde el sur
El cierre de la jornada ha corrido a cargo de David Páez, director del Área Internacional de CTA, quien ha subrayado que CTA seguirá actuando como puente entre el talento andaluz y las instituciones europeas. La jornada concluye con un mensaje claro: la competitividad andaluza en 2026 pasa por una vigilancia activa en Bruselas, una apuesta decidida por la sostenibilidad realista y una gestión inteligente de los fondos.





