¿Cómo valora el estado actual de la sostenibilidad empresarial en Andalucía?
Creo que Andalucía está viviendo un momento muy interesante. En los últimos años hemos pasado de entender la sostenibilidad como un elemento principalmente reputacional a incorporarla progresivamente en la estrategia empresarial. Todavía existe un recorrido importante, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas, pero cada vez son más las organizaciones que comprenden que la sostenibilidad no consiste únicamente en elaborar un informe o cumplir una normativa, sino en gestionar mejor los riesgos, identificar oportunidades y generar valor a largo plazo. Además, Andalucía cuenta con sectores muy vinculados al territorio —como el agroalimentario, el turismo, la industria o la economía social— donde la sostenibilidad representa una auténtica ventaja competitiva.
¿Qué sectores están liderando la transformación sostenible en la comunidad?
Destacaría varios. El sector agroalimentario está realizando un esfuerzo muy importante en cuestiones como la trazabilidad, la eficiencia hídrica, la economía circular o la reducción de emisiones. También observamos un avance significativo en sectores industriales que están integrando criterios ESG en su gestión y en empresas del ámbito sociosanitario, donde aspectos como el impacto social, el talento o el buen gobierno adquieren un protagonismo creciente. Pero más que hablar de sectores concretos, creo que debemos hablar de organizaciones que entienden que la sostenibilidad forma parte del modelo de negocio, independientemente de su tamaño o sector.
¿Qué retos específicos afrontan las empresas andaluzas en materia de sostenibilidad?
El principal reto es transformar la sostenibilidad en gestión. Muchas empresas realizan acciones muy positivas, pero todavía no las miden, no las ordenan y no las convierten en indicadores que les permitan tomar mejores decisiones. Otro desafío importante es la disponibilidad de recursos. La mayoría del tejido empresarial andaluz está formado por pymes, que necesitan metodologías sencillas, herramientas adaptadas y acompañamiento especializado. Y, por supuesto, también debemos seguir trabajando en cultura empresarial, porque la sostenibilidad no pertenece a un departamento; debe formar parte de la dirección y de toda la organización.
¿Cómo ha evolucionado el perfil del director o responsable de sostenibilidad en los últimos años? ¿Qué competencias considera imprescindibles para ejercer esta profesión hoy?
Ha evolucionado enormemente. Hace unos años el responsable de sostenibilidad estaba muy vinculado a la comunicación o la responsabilidad social corporativa. Hoy hablamos de un perfil estratégico, transversal y con capacidad para dialogar con todas las áreas de la empresa: dirección, finanzas, recursos humanos, operaciones, compras, innovación o cumplimiento normativo. Las competencias más importantes son la visión estratégica, el liderazgo del cambio, la capacidad de análisis, el conocimiento regulatorio, la gestión de grupos de interés y, sobre todo, la habilidad para convertir la sostenibilidad en decisiones empresariales. Porque nuestro trabajo no consiste únicamente en informar, sino en ayudar a transformar las organizaciones.

¿Qué aporta DIRSE a los profesionales de la sostenibilidad? ¿Cuáles son las principales líneas de trabajo de la delegación andaluza?
DIRSE es hoy la asociación de referencia para los profesionales de la sostenibilidad en España. Su principal valor reside en crear una comunidad de conocimiento donde compartir experiencias, generar debate y contribuir a la profesionalización de una función que cada día tiene un mayor peso estratégico en las organizaciones. Desde DIRSE impulsamos la formación continua, la investigación, el intercambio de buenas prácticas y el desarrollo profesional de quienes lideran la sostenibilidad desde empresas, administraciones y otras organizaciones. Además, actuamos como un espacio de encuentro que facilita la colaboración entre profesionales que comparten un mismo propósito: contribuir a una gestión empresarial más responsable, competitiva y preparada para los retos del futuro. En Andalucía queremos trasladar ese espíritu al territorio, acercando DIRSE a las empresas, las universidades, las administraciones públicas y el tejido empresarial andaluz. Nuestro objetivo es generar espacios donde compartir experiencias reales, fomentar alianzas y demostrar que la sostenibilidad es una herramienta de transformación y de competitividad. En este sentido, tengo la enorme suerte de compartir esta responsabilidad con Aécio Dantas, subdelegado de DIRSE Andalucía. Desde el primer momento hemos compartido una misma visión: construir una delegación cercana, abierta y útil para los profesionales de nuestra comunidad. Su experiencia, su compromiso y su capacidad para generar diálogo enriquecen enormemente el trabajo que desarrollamos. Creemos firmemente que el liderazgo se construye en equipo, y ese es precisamente el modelo que queremos impulsar desde DIRSE Andalucía: una red de profesionales que aprende, colabora y avanza de forma conjunta para situar la sostenibilidad en el lugar que le corresponde, como parte de la estrategia y del futuro de nuestras organizaciones.
¿Qué tendencias marcarán la agenda de sostenibilidad en los próximos cinco años? ¿Qué oportunidades ofrece la sostenibilidad para mejorar la competitividad de las empresas andaluzas?
La sostenibilidad dejará de entenderse como un proyecto independiente para integrarse definitivamente en la estrategia empresarial. Veremos una mayor integración entre sostenibilidad y finanzas, una gestión más basada en datos, el desarrollo de indicadores de impacto, la incorporación de la inteligencia artificial y una creciente exigencia por parte de clientes, inversores y cadenas de suministro. Para Andalucía esto supone una enorme oportunidad. Las empresas que sean capaces de medir, gestionar y demostrar su desempeño ESG tendrán mayor capacidad para acceder a financiación, participar en licitaciones, atraer talento, internacionalizarse y generar confianza y factor diferenciador con clientes y Grupos de Interés. La sostenibilidad ya no es un coste. Es un factor de competitividad.
¿Qué papel desempeñarán la innovación y la inteligencia artificial en la gestión de la sostenibilidad?
Van a convertirse en herramientas imprescindibles. La inteligencia artificial permitirá automatizar procesos de recopilación de datos, mejorar el análisis de indicadores, anticipar riesgos climáticos, optimizar el consumo de recursos y facilitar la elaboración de informes. Pero hay algo que nunca podrá sustituir. La estrategia. La IA ayudará a gestionar información; las personas seguiremos siendo quienes definamos el propósito, tomemos las decisiones y lideremos el cambio cultural dentro de las organizaciones. Por eso el futuro de la sostenibilidad combinará tecnología, innovación y liderazgo humano. Mi frase final sería: “La sostenibilidad no se impulsa desde una sola persona ni desde un único departamento; se construye sumando talento, conocimiento y colaboración. Ese es el espíritu con el que trabajamos cada día en DIRSE Andalucía.




