Javier Ordoño: “Arkikus permite conocer el patrimonio desde otra perspectiva”
Cuando hablamos de Arkikus, ¿qué se nos viene a la mente? ¿En qué se basa este proyecto?
Lo primero que se me viene a la mente es una máquina del tiempo. En Arkikus hacemos aplicaciones móviles o aplicaciones web en las que se integran de manera interactiva reconstrucciones virtuales del patrimonio para que todo el turista que viaja a un lugar patrimonial o arqueológico pueda ver como era ese entorno en el pasado, todo ello con gran realismo. Son construcciones virtuales hiperrealistas para que la gente se pueda sumergir en la historia del lugar, siendo el auténtico protagonista y viendo a su alrededor, a 360o, como era ese espacio en siglos anteriores.
¿Es esta una tendencia al alza? ¿Busca el turista cada vez más adentrarse en este tipo de experiencias?
Yo creo que sí. Arkikus permite conocer el patrimonio desde otra perspectiva. De hecho, estamos viendo cómo están surgiendo numerosos proyectos de digitalización del patrimonio, que no solo se enfocan en documentarlo mediante técnicas digitales y enseñarlo a través de visitas virtuales, sino que se enfocan en proveer al turista de experiencias nuevas, inmersivas, auténticas, novedosas y que permiten al turista a través del uso de su dispositivo móvil adquirir un conocimiento y una experiencia del lugar que de otra manera no sería posible.
En el pasado esto no era posible, ahora gracias a las nuevas tecnologías lo es.
¿Qué tecnología emplean en el proceso de reconstruir el patrimonio para su posterior difusión virtual?
Nos encargamos de todo el proceso, partimos de la documentación histórica disponible, labor que podemos hacer nosotros, pero siempre contamos con la colaboración de expertos locales. A partir de esta documentación y de una documentación física real del entorno patrimonial levantamos o reconstruimos esos lugares con la imagen que tuvieron en el pasado. Podemos también introducir personas reales vestidas de época para que la ambientación sea más realista si cabe, para que el visitante se sienta realmente sumergido en ese entorno virtual, pero realista.
¿Cómo está siendo la acogida de este tipo de proyectos?
La verdad es que hemos tenido una acogida magnífica. Estamos haciendo ahora mismo numerosos proyectos. Nosotros somos del norte, del País Vasco, pero ahora mismo estamos trabajando en Andalucía. Se están abriendo muchos proyectos a nivel nacional e internacional, la acogida es magnífica, tanto por parte del turista como por parte de las instituciones, fundaciones o clientes privados que nos contratan para desarrollar este tipo de experiencias.
Estamos mejorando el producto de cara al turista, por ejemplo, ahora estamos añadiendo técnicas de ludificación, que consisten en añadir a la reconstrucción virtual de los espacios en el pasado dinámicas de juego para atraer a nuevos públicos, tanto infantiles, familiares como juveniles y hacer que la visita sea amena y lúdica.
Además, vuestras apps han recibido varios premios, ¿no es así?
Sí. Lo cual habla de la calidad de los trabajos y la buena acogida que han tenido. Recibimos en 2020 el Premio Hispania Nostra, un premio del patrimonio de los más importantes a nivel nacional otorgado por la Fundación Hispania Nostra. Hemos recibido otros premios en FITUR, en 2019 recibimos el Premio a Mejor App Turística. Estamos muy contentos con los premios recibidos.
Además, hemos sido incluidos dentro de la Red de Destinos Turísticos Inteligentes con algunas de nuestras Apps, como Apps ejemplares a nivel de turismo inteligente.
¿Cuáles serán las líneas de trabajo a seguir desarrollando por Arkikus?
Como digo, el producto principal son las reconstrucciones virtuales y siempre estamos mejorando e innovando. Estamos introduciendo las dinámicas de videojuegos y la idea es seguir mejorando estas aplicaciones, hacerlas más amenas si cabe para el turista, crear una red de lugares en los que se implementan estas aplicaciones a nivel estatal, con lo cual la gente que utilice una aplicación sea capaz de incluir dentro de sus planes de ocio aplicaciones en otros lugares y, al final, generar una red de interés y movimiento entre esos turistas interesados en el turismo patrimonial.