“La tecnología necesita organización que pueda sostener el crecimiento”
Manuel Soria, director adjunto de Liderkit
Liderkit cerró 2025 con un récord de más de 10.300 carrocerías fabricadas y una facturación de 57,5 millones de euros. ¿Qué está impulsando actualmente este crecimiento de la compañía?
Es el resultado de muchos años de trabajo, de reinvertir en la empresa y de mantener una relación muy cercana con nuestros clientes. Hemos crecido escuchando lo que necesitan y ofreciendo soluciones que les faciliten su actividad, con un sistema de carrocerías en kit que nos permite llegar a mercados muy distintos.
Detrás de esas cifras hay un equipo que ha acompañado el crecimiento de Liderkit y una familia empresaria que siempre ha apostado por seguir avanzando. Estamos invirtiendo en instalaciones, maquinaria y nuevos materiales, pero tenemos claro que crecer también exige mejorar la organización, la calidad y el servicio. Queremos que el cliente siga confiando en nosotros cuando reciba su producto y cuando vuelva a necesitarlo.
Más del 50% de las ventas de Liderkit ya proceden del exterior. ¿Qué importancia tiene actualmente la internacionalización y qué mercados presentan un mayor potencial de crecimiento?
La internacionalización forma parte de nuestra manera de entender la empresa. Trabajar desde Jaén para clientes de más de 60 países demuestra que desde nuestra tierra se puede desarrollar industria y competir en mercados muy exigentes.
El exterior nos permite diversificar, pero también nos obliga a mejorar continuamente. Cada mercado tiene sus particularidades y debemos adaptar el producto, la documentación y el servicio a sus necesidades.
Europa sigue siendo un mercado fundamental, especialmente por las oportunidades de colaboración con carroceros. También vemos posibilidades de crecimiento en África y en determinados mercados de América. Nuestra intención es consolidar relaciones duraderas, con socios que conozcan bien cada país y compartan nuestra forma de trabajar.
El sector del transporte está demandando carrocerías cada vez más ligeras y eficientes. ¿Cómo está evolucionando el diseño de sus productos para responder a estas nuevas necesidades?
El cliente necesita transportar más carga y reducir el coste de cada recorrido. Eso nos lleva a revisar los materiales, las estructuras y el diseño completo de la carrocería. Cada kilo que conseguimos reducir, manteniendo la resistencia y la durabilidad necesarias, aporta valor a su actividad.
Estamos trabajando con paneles y materiales compuestos, como nuestras soluciones de polipropileno, y mejorando la integración de los distintos componentes. En las carrocerías frigoríficas, además del peso, es fundamental el aislamiento, porque influye directamente en la energía necesaria para mantener la temperatura.
La electrificación está acelerando este trabajo. El peso de la carrocería tiene una incidencia especial en la carga útil y en la autonomía de estos vehículos. Por eso debemos diseñar pensando en el conjunto del vehículo y en el uso que va a tener.

En cuanto a sostenibilidad, que cada vez gana más peso, Liderkit ha desarrollado materiales reciclables y un sistema propio de valorización de residuos. ¿Qué supone incorporar la economía circular a la fabricación de carrocerías?
Supone pensar en el material desde que entra en la fábrica hasta que termina su vida útil. Tenemos que aprovecharlo mejor, reducir los residuos y estudiar cómo pueden recuperarse para darles un nuevo uso.
En Liderkit estamos avanzando por distintas vías. Contamos con un proceso propio de valorización de residuos. Realizamos operaciones de trituración y separación magnética que preparan el material para posteriores procesos de reciclaje y fabricación de paneles sándwich con núcleo de panel reciclado. Cada producto tiene sus características y requiere una solución concreta.
Para nosotros, la economía circular debe tener una aplicación real en la fábrica. Además de reducir el impacto ambiental, nos ayuda a aprovechar recursos y mejorar procesos. Es un trabajo que exige desarrollo técnico, inversión y colaboración para que los materiales recuperados puedan volver a utilizarse con garantías.
También están desarrollando soluciones específicas para vehículos eléctricos y estudiando la integración de placas solares en las carrocerías. ¿Qué papel creen que jugará la innovación tecnológica en el futuro del transporte?
Va a ser decisivo. El transporte necesita reducir su consumo energético y sus emisiones, manteniendo la capacidad de carga, la fiabilidad y unos costes asumibles. La carrocería tiene mucho que aportar en ese equilibrio.
Estamos desarrollando soluciones adaptadas a los vehículos eléctricos y estudiando cómo integrar tecnologías que puedan apoyar determinados consumos del vehículo o de sus equipos auxiliares, como las placas solares. Son desarrollos que hay que validar según el uso, las condiciones de trabajo y el beneficio que ofrecen al cliente.
En Liderkit entendemos la innovación como parte del trabajo diario. La colaboración con centros tecnológicos y socios industriales nos permite avanzar en materiales, aislamiento y procesos de fabricación. El objetivo es que ese trabajo termine convirtiéndose en productos útiles, fiables y competitivos.
En septiembre participaron por décima vez consecutiva en la IAA Transportation de Hannover. ¿Qué supone para Liderkit estar presente de forma continuada en una feria internacional de referencia para el transporte y la logística?
Hannover es una cita muy importante para Liderkit. Nos permite encontrarnos con clientes y colaboradores de muchos países, presentar nuestros desarrollos y conocer de primera mano hacia dónde se mueve el sector.
Participar en diez ediciones consecutivas refleja una apuesta sostenida por la internacionalización. Esa continuidad genera confianza: los clientes ven una empresa que mantiene su presencia, que evoluciona y que sigue invirtiendo.
También es una oportunidad para escuchar. Las conversaciones que mantenemos en la feria nos ayudan a identificar necesidades y orientar nuestro trabajo. Para quienes formamos parte de Liderkit, tiene además un significado especial ver a una empresa nacida en Jaén compartir espacio con los principales fabricantes del transporte mundial.
De cara a los próximos años, con un sector cada vez más internacional, tecnológico y sostenible, ¿qué retos y objetivos se marcan para el futuro de Liderkit?
Queremos consolidar el crecimiento y seguir reforzando nuestra capacidad industrial. Eso supone invertir en instalaciones y tecnología, desarrollar nuevos materiales y mejorar la coordinación de nuestros procesos para responder con calidad y buenos plazos.
Las alianzas industriales también forman parte de ese futuro. Proyectos como LKS Composites, junto a Scattolini, responden a nuestra apuesta por los materiales compuestos y por una fabricación europea capaz de atender las nuevas necesidades de los fabricantes de vehículos.
Y hay un reto que para mí es fundamental: acompañar ese desarrollo con personas preparadas y comprometidas. La tecnología necesita un equipo que sepa aprovecharla y una organización que pueda sostener el crecimiento.
Queremos seguir generando empleo y actividad industrial desde Jaén, manteniendo la cercanía con el cliente y la voluntad de mejorar que nos han traído hasta aquí.



