“Consideramos prioritario avanzar en el impulso y desarrollo efectivo de las especialidades enfermeras”
María del Mar García, presidenta del Consejo Andaluz de Enfermería
El Consejo Andaluz de Enfermería y el Servicio Andaluz de Salud han firmado recientemente un Protocolo General de Actuación para reforzar la colaboración entre ambas instituciones. ¿Qué supone este acuerdo y qué mejoras puede aportar al sistema sanitario andaluz?
La firma de este protocolo supone un primer paso importante para consolidar una vía estable de diálogo y colaboración entre el Consejo Andaluz de Enfermería y el Servicio Andaluz de Salud. Para el CAE, este acuerdo debe servir para avanzar en cuestiones fundamentales para la profesión enfermera y, por extensión, para la mejora de la sanidad andaluza.
Ahora el reto es que este marco de colaboración se traduzca en actuaciones concretas que permitan afrontar algunos de los principales desafíos del sistema sanitario. Entre las medidas más relevantes, consideramos prioritario avanzar en el impulso y desarrollo efectivo de las especialidades enfermeras, la mejora de ratios enfermera-paciente y una mayor estabilidad laboral, con contratos de mayor duración que permitan consolidar equipos y garantizar la continuidad de los cuidados.
Andalucía cuenta con 5,62 enfermeras por cada 1.000 habitantes, por debajo de la media nacional y europea. ¿Qué impacto tiene esta situación en la atención que reciben los pacientes?
Detrás de estas cifras hay una realidad muy clara: profesionales sometidos a una enorme presión asistencial y ciudadanos que no siempre pueden recibir los cuidados que necesitan en el momento oportuno.
La falta de enfermeras afecta directamente a la calidad, la seguridad y la continuidad de la atención sanitaria. Las enfermeras desempeñan un papel esencial en el seguimiento de pacientes crónicos, la atención domiciliaria, la prevención, la educación para la salud, la vacunación y el acompañamiento a las personas en todas las etapas de la vida.
Por eso insistimos en que reforzar las plantillas de enfermería no es una reivindicación corporativa. Es una inversión imprescindible para garantizar una sanidad pública más segura, cercana y centrada en las personas.
Además del número de profesionales, el Consejo también reclama mejores condiciones laborales y una mayor estabilidad para evitar la fuga de talento. ¿Qué medidas considera prioritarias para retener a las enfermeras formadas en Andalucía?
Andalucía forma enfermeras altamente cualificadas, con una preparación reconocida dentro y fuera de nuestro país. El reto es ofrecerles condiciones que les permitan desarrollar aquí su futuro profesional.
Para retener ese talento, es fundamental avanzar en una mayor estabilidad laboral, contratos de más duración, mejores condiciones profesionales y oportunidades reales de desarrollo dentro del sistema sanitario andaluz. También es necesario reconocer las competencias enfermeras, impulsar las especialidades y facilitar una carrera profesional atractiva, que permita crecer y asumir nuevas responsabilidades.
Retener talento enfermero no es solo una cuestión laboral. Es una cuestión de calidad asistencial, de sostenibilidad del sistema y de aprovechamiento del conocimiento que se forma en Andalucía.
También reivindican el impulso de las especialidades enfermeras y de nuevas figuras, como la enfermera de práctica avanzada. ¿Cómo contribuirían estos perfiles a mejorar la asistencia sanitaria?
Las especialidades enfermeras, la enfermera de práctica avanzada y los diplomas de acreditación son herramientas fundamentales para responder a las nuevas necesidades de salud de la población. Tenemos una sociedad cada vez más envejecida, con más enfermedades crónicas, más dependencia y una demanda creciente de cuidados complejos y continuados.
El desarrollo efectivo de las especialidades permitiría aprovechar mejor la formación avanzada de las enfermeras en ámbitos como la salud mental, la geriatría, la atención familiar y comunitaria, la pediatría, la salud laboral o los cuidados médico-quirúrgicos. No tiene sentido formar enfermeras especialistas si después el sistema no reconoce plenamente esas competencias ni crea puestos específicos donde puedan desarrollarlas.
Junto a ello, figuras como la enfermera de práctica avanzada y los diplomas de acreditación pueden contribuir a reconocer competencias específicas, ordenar mejor los perfiles profesionales y dar respuesta a áreas asistenciales que requieren un mayor nivel de capacitación, experiencia y responsabilidad.
Todo ello permitiría aumentar la capacidad resolutiva del sistema, mejorar el seguimiento de pacientes crónicos y complejos, favorecer la continuidad asistencial y ofrecer una atención más eficiente, segura y centrada en las necesidades reales de la ciudadanía. Impulsar estos perfiles no es solo una mejora para la profesión enfermera; es una oportunidad para fortalecer el sistema sanitario y ofrecer mejores cuidados a los pacientes.
“Creemos que es fundamental avanzar en una mayor estabilidad laboral dentro del sistema sanitario andaluz”
Las enfermeras desempeñan un papel cada vez más amplio dentro del sistema sanitario, pero desde el Consejo siguen reclamando un mayor reconocimiento profesional. ¿Considera que la profesión ocupa hoy el lugar que realmente le corresponde?
La enfermería ha avanzado mucho en formación, competencias y responsabilidad profesional, pero todavía no ocupa plenamente el lugar que le corresponde dentro del sistema sanitario.
Las enfermeras están capacitadas para asumir más funciones, participar más en la toma de decisiones y acceder a puestos de responsabilidad acordes con su preparación. Son profesionales universitarias, con un papel esencial en la atención directa, la gestión, la investigación, la docencia, la prevención y la planificación de los cuidados.
Reconocer a la enfermería no es solo una cuestión de justicia profesional. Es una necesidad para que el sistema sanitario pueda aprovechar todo su potencial y responder mejor a las demandas de la ciudadanía.