Manuel Alejandro Cardenete:Expectativas económicas para Andalucía 2020
Andalucía está de moda en términos económicos. No hay Consejo de gobierno en el que no llevemos la declaración de interés estratégico de algún proyecto o la asignación de un Projet manager para avanzar en un proyecto inversor. En un contexto de salida de la pandemia sanitaria, trasladar estabilidad política y seguridad jurídica hace que ese entorno económico sea favorable para el aumento de la inversión y por lo tanto del crecimiento económico. Tradicionalmente Andalucía siempre poseía niveles de crecimiento de PIB por debajo de la media española en épocas expansivas del ciclo económico, y mayores caídas del mismo, en épocas de recesión. Hace casi tres años, antes del inicio de la pandemia, el cruce de tijera de ambos ciclos económicos se produjo. Todo esto se vio ayudado por el primer decreto-ley de reducción de trabas administrativas que se completó hace pocos meses con un segundo decreto-ley de reducción de normas. Entre ambos se habrían modificado más de 400 normas que simplificarían la tarea de los empresarios y autónomos para desarrollar su actividad económica en nuestra región.
En este entorno favorable iniciamos el año 2022, donde las previsiones de crecimiento para Andalucía superaban el 5 % en la mayoría de los centros de previsión pero que las últimas revisiones comienzan a apuntar un crecimiento para todo el año por debajo de ese 5 %. En cualquier caso, como ya decía, por encima de la media española. Todos los sectores productivos están creciendo de forma positiva, tanto el agroalimentario, como el industrial, como el sector de los servicios, donde destaca el turismo que lidera la reactivación de dicho sector a nivel nacional por primera vez en nuestra historia. Todo ello hacía presagiar un año 2022 de recuperación definitiva y dejar atrás lo que en estos días se produce su segundo aniversario y que fue la declaración del estado de alarma del 14 de marzo de 2020. Con una pandemia sanitaria que comienza a estar bajo control gracias a la vacunación masiva, y con ese escenario optimista para la inversión en Andalucía, desgraciadamente la aparición de nuevos elementos van a distorsionar el resultado final del año en curso.
La economía es una ciencia social donde el ciudadano activa actúa como sujeto pasivo de la misma y también como sujeto activo. De tal forma que ante un escenario novedoso su reacción puede determinar la evolución de las variables macroeconómicas. En los últimos meses han aparecido tensiones por el encarecimiento de los productos energéticos que se está viendo acompañada por un incremento de los precios que hacen perder poder adquisitivo mes a mes a los consumidores finales.
Si esto no fuera ya un problema, que se podría ver agravado por un incremento de los tipos de interés, como ya se empezaba a vislumbrar por parte de la Reserva Federal americana y que el Banco Central Europeo comenzaba también a rumorear, la invasión de Rusia a Ucrania, con una grandísima incertidumbre sobre su evolución en estos momentos, hace presagiar un impacto negativo sobre las economías mundiales, europeas y por supuesto española y andaluza. En estos momentos cuando veíamos la luz al final del túnel, cuando volvíamos a una normalidad post-pandemia, estos factores exógenos hacen que las previsiones económicas tengan que revisarse de forma permanente.
En cualquier caso, Andalucía está preparada para endogenizar estos desajustes de los mercados gracias a la labor que se han venido realizando en los últimos tres años, tanto de flexibilización como de apoyo del gobierno andaluz al desarrollo económico, convirtiendo a Andalucía en lugar preferente para la inversión y desarrollo de actividad económica. Andalucía está de moda y ha sentado bases sólidas para ser un destino tractor para el crecimiento económico de España.