Para comenzar, ¿qué papel considera que desempeña la Yeguada Cartuja en la conservación y difusión de las tradiciones ecuestres dentro de las fiestas populares en España?
La Yeguada Cartuja constituye una parte fundamental de la historia del caballo en España y, especialmente, en Andalucía. Los caballos identificados con el hierro del bocado han sido y continúan siendo representativos de gran parte de las tradiciones ecuestres y del significado histórico del caballo en nuestro país.
Es importante recordar que representamos una historia de cinco siglos de caballos cartujanos. Nuestra labor consiste en criar en pureza estas mismas líneas genéticas, conservándolas con todo su valor histórico. Hubo un momento clave en esta trayectoria, estrechamente vinculado a la familia Terry, últimos propietarios de este hierro. Ellos utilizaron estos caballos no solo como símbolo de tradición, sino también como elemento de difusión en campañas publicitarias y en la comercialización de productos como el vino. De este modo, el caballo ha formado parte tanto de la cultura como de la promoción de productos andaluces, proyectando una imagen de Andalucía ligada a sus tradiciones, sus ferias populares y su identidad cultural. Para quienes pertenecen al sector ecuestre, poseer un caballo con el hierro del bocado ha sido siempre un símbolo de exclusividad y prestigio, representando fielmente las formas tradicionales del caballo andaluz.
En relación con esta vinculación histórica y cultural, ¿cómo trabajan desde la Yeguada para mantener viva esta tradición en celebraciones y eventos culturales?
Una parte esencial de nuestras funciones es la difusión de este legado y patrimonio histórico que conservamos como entidad pública. Esta difusión está necesariamente ligada a las tradiciones.
Nuestra labor no se limita a la cría de los animales, sino que también incluye su doma. Trabajamos tanto en doma de alta escuela como en doma clásica, además de desarrollar la disciplina del enganche, que también es fundamental para nosotros.
Asimismo, mantenemos prácticas tradicionales como la cobra de yeguas, que consistía en el manejo conjunto de yeguas para labores agrícolas como la trilla del cereal. Actualmente, esta práctica se conserva como una demostración destinada al público, con el objetivo de preservar y transmitir estos valores históricos.
La forma principal en que mostramos todo esto es a través de visitas guiadas y espectáculos ecuestres que realizamos cada sábado en nuestras instalaciones. En estos eventos explicamos nuestras actividades, mostramos las tradiciones y enseñamos cómo criamos y preparamos los animales para funciones tradicionales.
También estamos colaborando con otras entidades, como la Asociación Andaluza de Monta a la Amazona, con el objetivo de difundir otros tipos de monta y poner en valor elementos tradicionales en los que el caballo cartujano destaca especialmente.
También participaron en FITUR 2026. ¿Qué oportunidades han identificado para posicionar el turismo ecuestre como un atractivo clave dentro de las festividades locales?
El turismo ecuestre es un complemento esencial dentro de la oferta turística, especialmente en regiones como Andalucía. Se trata de un sector con una gran riqueza y diversidad, ya que abarca distintos perfiles de visitantes.
Por un lado, están aquellos turistas interesados en la competición; por otro, quienes buscan conocer la cultura y las tradiciones, como ocurre con quienes nos visitan para asistir a nuestros espectáculos y conocer nuestro trabajo. Finalmente, existe un perfil de visitante que desea vivir la experiencia directamente, mediante rutas ecuestres, clases o actividades formativas relacionadas con la doma.
Este abanico de posibilidades nos ofrece un campo de trabajo muy amplio. En nuestro caso, más del 50 % del público que recibimos es extranjero, lo que demuestra el interés internacional por nuestras tradiciones. La forma de montar, trabajar los animales, así como las vestimentas y preparativos, generan una gran atracción.
Por todo ello, el turismo ecuestre aporta un valor significativo al conjunto del turismo en España y constituye un complemento fundamental que cada vez cuenta con mayor oferta y desarrollo.
¿De qué manera la colaboración entre instituciones y proyectos internacionales contribuye a reforzar el valor cultural y tradicional del caballo cartujano en eventos y celebraciones?
La colaboración con otras entidades, tanto a nivel nacional como internacional, es fundamental. Recientemente hemos finalizado un proyecto de cooperación junto con el Hipódromo de la Zarzuela y la Real Federación Hípica Española, denominado “Ecuestrianet”. Este proyecto tenía como objetivo desarrollar nuevas experiencias de turismo ecuestre y crear una red nacional en este ámbito.
Aunque se prevé una segunda fase para 2027, en esta primera etapa ya hemos logrado diseñar nuevas experiencias. Entre ellas destaca “Noches de la Yeguada”, una propuesta innovadora que debutó el pasado verano y que continuará en 2026 con cuatro eventos nocturnos programados para el 17 y 24 de julio, y el 7 y 14 de agosto.
Se trata de espectáculos que ofrecen una experiencia distinta, en un entorno nocturno que aporta una atmósfera especial e íntima, generando nuevas formas de conexión con el caballo y las tradiciones.
Además, estamos impulsando otras iniciativas como un curso de fotografía ecuestre, que tendrá lugar los días 21, 22 y 23 de mayo. Este tipo de actividades permite atraer a un público especializado y ofrecer formación, al tiempo que se difunden las tradiciones. La fotografía del caballo implica capturar no solo al animal, sino también todo su entorno: vestimentas, atalajes, monturas y enganches, elementos esenciales de nuestra cultura ecuestre.
Para finalizar, además de los proyectos mencionados, ¿qué otros objetivos o iniciativas tienen previstos para este año?
Entre los proyectos más destacados de este año se encuentra la organización de eventos en nuestras instalaciones. En particular, celebraremos el segundo concurso morfológico del Pura Raza Español, que tendrá lugar del 3 al 5 de julio.
El objetivo de este evento es atraer a profesionales del sector, especialmente ganaderos, y posicionar nuestras instalaciones como un espacio adecuado para la celebración de eventos de carácter deportivo y demostrativo. Este tipo de iniciativas no solo fomentan la actividad del sector, sino que también contribuyen a la difusión de nuestras tradiciones y cultura.
Durante este periodo también continuaremos mostrando aspectos fundamentales como la morfología del caballo y prácticas tradicionales como la cobra de yeguas, reafirmando así nuestro compromiso con la conservación y transmisión de este legado histórico.




