Dr. Luis Manuel Granados: “El sistema público no se podría sustentar sin el apoyo del privado”
¿Cuál es el ejercicio que realiza la Sociedad Hispalense de Anestesia? ¿A qué se dedica?
La Sociedad Hispalense de Anestesia está constituida por profesionales médicos y se dedica a la provisión de servicios sanitarios, en concreto los relacionados con la especialidad de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica de Dolor. Estos servicios se ofertan a hospitales privados y se facturan a las compañías de salud.
El funcionamiento del sistema privado de salud se sustenta sobre tres pilares: los hospitales privados, las compañías de seguros médicos, y los profesionales. Nosotros, como grupo de médicos especialistas, interaccionamos con ambos actores. Por un lado, ofertamos a las clínicas la cobertura de la cartera de servicios relaciona das con nuestra especialidad, y por otro, facilitamos la relación entre el profesional médico y la compañía en lo referente a la facturación de los servicios prestados a sus asegurados.
¿Aprovisionan únicamente a hospitales y clínicas privadas o también actúan en el ámbito público?
En el ámbito público, damos cobertura a los conciertos que los hospitales privados realizan periódicamente con el sistema público de salud y, de forma episódica, a los denominados planes de choque, que tiene como objetivo reducir las listas de espera quirúrgica. En ambos casos, el sistema público de salud negocia directamente con los hospitales privados y, en un segundo tiempo, estos llegan a acuerdos con los profesionales. En este sentido tenemos claro que no debería relegarse el papel del profesional a una segunda negociación.
En el mismo sentido, trabajamos para las mutuas de accidentes de trabajo y prestamos asistencia, con intermediación de las compañías, al colectivo de funcionarios que deciden elegir el sistema privado de salud. Su principal representante es MUFACE (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado de España).
De hecho, a nivel de Andalucía, y en concreto en la especialidad de Cirugía Traumatológica y Ortopédica, se estima que un 40% de las intervenciones se llevan a cabo en el ámbito privado. Esta actividad paralela apoya de forma clara la estabilidad del sistema público, algo que no interesa resal tar desde lo considerado política mente correcto. Tenemos bastante claro que a día de hoy, el sistema público no se podría sustentar sin el apoyo del privado. Esta colaboración debería apoyarse claramente desde los estamentos políticos, lo que redundaría, sin duda alguna, en una mejor atención sanitaria a la población.
Esta Sociedad, ¿en qué zonas actúa?
Hemos dado cobertura a hospitales de diversas provincias de Andalucía y Extremadura, tanto en lo privado como en lo referente a planes de choque de los sistemas públicos. En concreto, la ley marca que no pueden llevar a cabo actuaciones sobre las listas de espera los servicios médicos que las generan, eso lleva a trasvase de profesionales de unas provincias y/o regiones a otras.
Este nicho de mercado, ¿cómo ha evolucionado en los últimos años?
Durante la crisis del 2007 nos sorprendió que la actividad relacionada con las pólizas privadas de salud nos solo no decreció, sino que se vio incrementada. Si se produjo un claro descenso en la actividad no cubierta por estas pólizas, muy especialmente en las intervenciones de Cirugía Plástica y Estética. A lo largo de este de cenio, el incremento de esta actividad ha provocado un importante trasvase de profesionales desde el ámbito público al privado, sobre todo en las especialidades más demandadas.
En el ápex de esta recuperación nos sorprendió la pandemia del COVID-19. Lejos de lo que se podía esperar, en nuestro caso concreto, en el año 2021 hemos doblado la actividad del año 2019, hecho sustentado en una colaboración estrecha con el sistema público, dando una respuesta completa y de calidad a sus demandas.
¿Cómo esperan la llegada de los próximos meses? ¿Prevén que este aumento siga en su línea?
Según apuntan todas las previsiones, nos espera un otoño difícil en lo socio-económico. No obstante, teniendo en cuenta nuestra experiencia durante la crisis del 2007, esperamos que una situación más coyuntural que estructural no afecte nuestra actividad de manera significativa, más allá de un descenso más o menos marca do en la medicina no cubierta por las compañías de salud.