Frutos Secos San Blas ha logrado consolidarse en un mercado cada vez más competitivo, ¿cómo describiría la evolución del sector de los snacks y frutos secos en los últimos años?
El sector de los frutos secos ha experimentado una transformación enorme en las últimas tres décadas. Antes, el consumo estaba mucho más ligado a momentos concretos, como la Navidad o determinadas recetas tradicionales donde se utilizaban almendras, castañas o frutos secos en dulces y comidas.
Sin embargo, en los últimos años el consumo se ha incorporado al día a día y han ganado protagonismo productos como los dátiles, pistachos, macadamias o anacardos, que antes apenas eran conocidos en Europa y hoy forman parte habitual de la alimentación.
Actualmente, el mercado se mueve principalmente en dos grandes tendencias. Por un lado, la línea más vinculada al snack, con productos de maíz, sabores intensos, picantes y propuestas más innovadoras y divertidas. Y, por otro, la tendencia saludable, donde el consumidor apuesta cada vez más por frutos secos naturales, ecológicos y productos con menos procesado, enfocados al bienestar y a una alimentación más equilibrada.
El lanzamiento de la nueva gama Gourmet supone una apuesta por el valor añadido, ¿qué motivó esta línea de productos y qué la diferencia dentro del mercado actual?
La gama Gourmet nace como una apuesta por un producto mucho más seleccionado, tanto por la calidad de la materia prima como por su presentación. Trabajamos con mejores calibres y con un formato en cristal que permite conservar perfectamente las propiedades del producto gracias a un envasado hermético que mantiene todo su aroma y frescura.
El objetivo era ofrecer una experiencia más premium, donde al abrir el envase el consumidor perciba un producto prácticamente recién tostado. Además, apostamos por ingredientes de máxima calidad y de proximidad, poniendo especialmente en valor productos andaluces como las almendras españolas fritas en aceite de oliva, las almendras tostadas o los cócteles elaborados con avellanas locales.
Todo ello manteniendo nuestro sello diferencial: el sabor tradicional y el uso del aceite de oliva como elemento clave de elaboración.

Cada vez más consumidores buscan snacks saludables, ¿cómo trabajan en Frutos Secos San Blas para adaptar sus productos a estas nuevas demandas?
En Frutos Secos San Blas llevamos años trabajando para ofrecer productos cada vez más saludables y adaptados a las nuevas necesidades del consumidor. Por ejemplo, en muchos de nuestros elaborados hemos sustituido las harinas refinadas de trigo por harina de arroz, lo que nos permite reducir el gluten y llegar a personas con intolerancias o problemas digestivos.
Además, apostamos por procesos más naturales y por ingredientes de mayor calidad. La mayoría de nuestros productos se fríen en aceite de oliva en lugar de aceite de girasol, lo que mejora el perfil nutricional del snack y potencia las propiedades saludables propias de los frutos secos.
La innovación en alimentación se ha convertido en un factor clave, ¿qué importancia tiene el desarrollo de nuevos sabores, formatos y propuestas premium dentro de la estrategia de la empresa?
Bueno, ahora mismo es una de nuestras principales líneas de trabajo. Apostamos por llevar la frescura al lineal mediante una producción y distribución diaria, trabajando bajo pedido, lo que nos permite que el producto llegue con muy pocos días desde su elaboración.
También cuidamos mucho el packaging, utilizando materiales de alta calidad que garantizan que el producto llegue en perfectas condiciones y conserve todas sus propiedades. Controlamos todo el proceso, desde el origen hasta el cliente final.
En cuanto a innovación, desarrollamos nuevos sabores y formatos siempre dentro de una línea saludable. Incorporamos propuestas como BBQ o nuevas sales, pero sin perder de vista nuestro principio básico: productos lo más naturales posible, sin aditivos y adaptados a un consumidor cada vez más joven y exigente.
En un contexto marcado por el aumento de costes y los retos logísticos, ¿cómo afronta Frutos Secos San Blas el equilibrio entre calidad, competitividad y crecimiento?
Estamos bastante preocupados por la situación de costes actual. En este momento estamos intentando no repercutirlo directamente en el producto, buscando ser más eficientes en toda la cadena, aunque somos conscientes de que, si la situación se prolonga, no nos va a quedar más remedio que ajustar precios.
La idea es amortiguar en la medida de lo posible estas subidas entre todos los actores de la cadena de valor, para que el impacto en el consumidor final sea el menor posible. Nuestro objetivo es mantener la competitividad y el nivel de ventas sin comprometer la calidad del producto.
De cara a 2026, ¿cuáles son los principales objetivos y proyectos de Frutos Secos San Blas en innovación, expansión comercial y consolidación de su nueva gama Gourmet?
Estamos iniciando un proyecto claro de internacionalización, con la creación de un nuevo departamento específico para impulsar la salida de nuestros productos fuera de nuestras fronteras y consolidar así nuestra expansión comercial.
En paralelo, estamos reforzando el posicionamiento del fruto seco como un alimento saludable, a través de campañas en redes sociales, colaboraciones con nutricionistas y acciones vinculadas al deporte. Nuestro objetivo es concienciar sobre sus beneficios para la salud, al tiempo que seguimos innovando en sabores y formatos para adaptarnos a nuevos consumidores sin perder ese enfoque saludable.




