domingo, septiembre 25, 2022
- Publicidad -spot_img

-Publicidad-

Ven a Andalucía

También te puede interesar

Ley de la Cadena Alimentaria un Esistema alimentario “quebrado”

En los últimos días se está hablando mucho sobre la LEY de la Cadena Alimentaria y el “tope” de los precios en los lineales. Hagamos un breve resumen de quién es quién y cómo nos afecta a nuestros bolsillos. 

Debemos tener muy claro el concepto de cadena alimentaria. La cadena alimentaria es el conjunto de etapas que sufre un alimento desde su lugar de origen hasta el lugar de consumo. La unión entre los distintos eslabones sería el transporte.

Los distintos escalones de los que consta la cadena alimentaria son:

– Origen: Es el lugar donde se obtienen los alimentos (granja, explotación,).

– Transformación: Son las manipulaciones a que se someten algunos alimentos para cambiar sus características o aumentar su duración y de esta forma producir más variedad de alimentos y permitir un mejor aprovechamiento de los mismos. No todos los alimentos sufren transformación, hay muchos alimentos que se consumen en fresco, sin haber sufrido transformación alguna.

– Almacenamiento: Es el depósito temporal de los alimentos previo a su distribución. En él se deben respetar las condiciones de conservación que indica el fabricante.

– Transporte: Es el medio que une todos los elementos de la cadena alimentaria y en él se deben respetar las características de conservación de cada alimento

– Venta: Es la etapa que pone los alimentos a disposición del consumidor: supermercados, carnicerías, pescaderías, etc.

– Consumo: Es el destino final de los alimentos. Los lugares donde se lleva a cabo son: hogares, restaurantes, comedores escolares, etc.

La ley de la Cadena Alimentaria tiene como objetivo “mejorar”, garantizar el futuro, favorecer la negociación de agricultores y ganaderos con un reparto justo en la cadena de valor que se genera.

En definitiva, mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, la vertebración de la cadena alimentaria, de manera que aumente la eficacia y competitividad del sector agroalimentario español y se reduzca el desequilibrio en las relaciones comerciales entre los diferentes operadores de la cadena de valor, en el marco de una competencia justa que redunde en beneficio no sólo del sector sino también de los consumidores.

Pero la realidad es otra muy distinta, los altos costes de producción por la crisis económica y la recesión por la inflación hace que vivamos en un susto perpetuo cuando miramos el tique del supermercado, los gastos de comedor de nuestros hijos o simplemente un café con los amigos.

De esta LEY de la Cadena Alimentaria, los más perjudicados son los agricultores, ganaderos y clientes finales. La ley hace hincapié que, todos los eslabones de la cadena tienen que vender a un precio superior a sus costes de producción. los precios en España y en el resto de la Unión Europea están en niveles “anormalmente” altos como consecuencia del incremento de los costes energéticos, de las materias primas y de los fertilizantes; y en la mitad de la Unión Europea, también por la sequía.

¿Topar los precios de algunos productos de la cesta de la compra es viable? Si fijamos precios desde el origen, y siguen subiendo los costes de producción, fertilizantes, piensos etc.., los más perjudicados serían los productores y las pequeñas tiendas de barrio que no pueden jugar a la liga de la gran distribución. El resultado sería cierres de explotaciones, campos abandonados y cierres de pequeños comercios, que en su mayoría son autónomos.

Una solución ilógica en tiempos ilógicos y transcendentales. La solución pasa por una bajada temporal del IVA de los alimentos y bajar el precio de la energía sostenible para toda la cadena.

En definitiva, el sistema está roto. El aumento de los precios de los alimentos en todo el mundo son el resultado de un sistema alimentario “quebrado” que le está fallando a los pobres y concentra el poder y las ganancias en manos de unos pocos.

- Publicidad - spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas noticias