El secretario general de Universidades de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, Antonio Posadas, ha remarcado que la proyección internacional es parte esencial de la educación universitaria andaluza y una necesidad estratégica para garantizar su competitividad, su capacidad de generar conocimiento y su contribución al desarrollo económico y social de Andalucía. En el III Encuentro Iberoamericano La Rábida, ha asegurado que la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) desempeña un papel clave en esa estrategia de internacionalización.
En su intervención, Posadas ha explicado que la proyección exterior de la universidad es un proceso que ha evolucionado durante más de un siglo y, con la globalización, las instituciones académicas han comenzado a competir y colaborar a escala mundial. “Se multiplicaron los programas de intercambio, las redes académicas y los proyectos de investigación conjunta. Esa apertura dejó de ser algo puntual y empezó a verse como una estrategia institucional”, ha abundado.
En la actualidad, esa internacionalización se afronta con un enfoque integral, apoyado en cuatro grandes ejes que se concretan en “integrar perspectivas globales en la docencia, fomentar la investigación internacional, atraer profesorado y alumnado de otros países y adaptar la gestión universitaria a entornos multiculturales”, tal y como ha señalado.
En ese contexto, ha apuntado a la UNIA como el instrumento con el que cuenta el sistema universitario público andaluz para avanzar en una mayor internacionalización, “un papel que se refleja en la Ley Universitaria para Andalucía (LUPA), manteniendo una mirada especial hacia Iberoamérica”, tal y como ha puntualizado.
Por otro lado, el secretario general ha reflexionado sobre la generación de conocimiento e innovación en el Espacio Iberoamericano de Educación Superior, aclarando que “las instituciones académicas desempeñan una labor estratégica como productoras del saber y como agentes activos de transformación social”. No obstante, ha indicado que la producción científica en el ámbito iberoamericano sigue enfrentando desafíos significativos, entre ellos “la escasa inversión en investigación y desarrollo, la limitada infraestructura tecnológica y la desigual distribución de recursos entre países e instituciones”. Además, ha hecho hincapié en que la calidad de esa producción de los investigadores iberoamericanos se ha incrementado en estos años. “Las publicaciones científicas de los investigadores latinoamericanos en la base de datos Scopus superó los 198.000 artículos en 2022, creciendo a un ritmo superior al del total de publicaciones”, ha expuesto para añadir que “el 35% de esa producción fue realizado de manera colaborativa entre autores de diferentes países”. De igual modo, Posadas ha puesto de manifiesto que el número de científicos ha crecido considerablemente en Latinoamérica en la última década, asegurando que “la cantidad de investigadores y becarios con jornada completa en investigación pasó de 442.835 en 2013 a 642.383 investigadores en 2022”.




