La Catedral de Sevilla recibe cada año millones de visitantes y debe equilibrar su dimensión religiosa con su enorme proyección cultural y turística. ¿Cómo se aborda la comunicación de una institución con una relevancia tan amplia y diversa?
La comunicación de la Catedral es especialmente compleja por la relevancia que tiene en múltiples ámbitos. Ante todo, es un espacio religioso, pero también es Patrimonio de la Humanidad, un referente histórico, artístico, cultural y social de primer nivel.
Por eso, nuestra comunicación se apoya tanto en las personas como en la tecnología. Damos una gran importancia al trato directo con fieles y visitantes, preparando a todos los trabajadores para que sepan transmitir quiénes somos y qué representa la Catedral, siempre desde la cercanía, el rigor y la autenticidad.
A nivel digital, contamos con una página web que actúa como puerta de entrada a toda la vida de la Catedral, tanto en su dimensión religiosa como cultural. Además, mantenemos una presencia activa en redes sociales como Facebook, X, Instagram, TikTok y YouTube, y seguimos incorporando nuevas herramientas para acercar nuestros contenidos a públicos cada vez más amplios.
Nuestro objetivo es aprovechar todos los canales disponibles para compartir la riqueza espiritual, histórica y artística de la Catedral de Sevilla, manteniendo siempre su esencia y su misión.

La mejora de la accesibilidad y la recuperación de iniciativas como las Noches de la Catedral han ampliado la forma de acercar el monumento a la sociedad. ¿Qué importancia tienen estos proyectos dentro de la estrategia de apertura y divulgación de la Catedral?
Para nosotros son iniciativas fundamentales, porque nuestro objetivo es que la Catedral pueda ser conocida y disfrutada por el mayor número de personas posible. Por eso trabajamos continuamente para mejorar la accesibilidad, eliminando barreras arquitectónicas y desarrollando recursos específicos para personas con movilidad reducida o discapacidad visual. Como ejemplo de ello, subidas a La Giralda de personas en sillas de rueda, o nuestro mapa sensorial de La Giralda.
Al mismo tiempo, impulsamos propuestas como las Noches de la Catedral, que permiten descubrir el monumento desde una perspectiva diferente. A través de diferentes tipos de visitas guiadas a las cubiertas, recorridos nocturnos por el interior o itinerarios centrados en la historia y la espiritualidad del templo, ofrecemos experiencias más inmersivas que ayudan a comprender mejor su riqueza artística, cultural y religiosa.
Además de esto, vamos a integrar una experiencia nocturna en El Salvador, que incluye visita de las cubiertas, la Huella de los Sagrados, la Fuente de la Salvación, todo ello aprovechando la riqueza del retablo mayor de esta iglesia colegial, que también la gestiona el Cabildo Catedral.
Se trata, en definitiva, de abrir nuevas vías para acercar la Catedral a públicos cada vez más diversos y compartir tanto el valor patrimonial del monumento como la esencia que le da sentido.

El crecimiento turístico de Sevilla ha reabierto el debate sobre la gestión de visitantes en los grandes monumentos. ¿Cómo afronta la Catedral el equilibrio entre la apertura al público, la conservación del patrimonio y su función religiosa?
Es una cuestión fundamental para nosotros. En la Catedral tenemos muy clara cuál es nuestra prioridad: la vida religiosa y el culto, que constituyen la razón de ser del templo y marcan toda nuestra actividad.
A partir de ahí, trabajamos para compatibilizar esa función con la visita cultural y la conservación del patrimonio. La gestión anticipada de entradas y la organización de los flujos de visitantes nos permiten mantener ese equilibrio, mientras que el seguimiento constante de los equipos de conservación garantiza el buen estado del monumento.
Además, la propia actividad turística contribuye a la preservación de la Catedral. Muchas actuaciones de restauración y conservación han sido posibles gracias a los recursos generados por las visitas culturales. En definitiva, creemos que hemos logrado un modelo en el que culto, patrimonio y turismo se complementan y se refuerzan mutuamente.

La digitalización ha transformado la forma en la que los visitantes descubren y acceden a los grandes monumentos. ¿Cómo ha evolucionado el papel de las redes sociales y de las nuevas herramientas digitales en la relación entre la Catedral y sus visitantes?
En los últimos años hemos observado una evolución muy significativa, marcada especialmente por la irrupción de la inteligencia artificial. Cada vez más personas buscan información sobre la Catedral a través de estas herramientas, lo que nos obliga a optimizar constantemente nuestra presencia digital y nuestros contenidos para que los usuarios accedan a información oficial y fiable.
Por supuesto, las redes sociales siguen desempeñando un papel muy importante como canal de comunicación y difusión de la vida cultural, artística y religiosa de la Catedral. Sin embargo, estamos comprobando que los hábitos de búsqueda están cambiando y que la inteligencia artificial está ganando protagonismo frente a los buscadores tradicionales.
Por eso trabajamos para reforzar nuestra presencia en todos los canales digitales y facilitar que quien quiera conocer la Catedral pueda hacerlo directamente a través de nuestros espacios oficiales, con información rigurosa y actualizada.

De cara a 2026, la Catedral afronta nuevos retos en materia de divulgación, experiencia del visitante y proyección cultural. ¿Cuáles son las principales líneas de trabajo y objetivos del área de comunicación para los próximos años?
Nuestra prioridad sigue siendo dar a conocer la vida espiritual y religiosa de la Catedral, apoyándonos también en la enorme riqueza cultural y patrimonial que alberga el templo. Queremos seguir acercando ese mensaje a públicos cada vez más amplios y diversos.
Entre nuestros principales objetivos está potenciar iniciativas como las Noches de la Catedral, ampliar las visitas temáticas y reforzar programas dirigidos a escolares, para que las nuevas generaciones conozcan mejor este patrimonio. También seguiremos impulsando la agenda cultural, con conciertos, exposiciones y actividades divulgativas.
Además, una de las grandes apuestas de futuro será el Hospital de los Venerables, cuya gestión asumimos recientemente y que estamos convencidos de que se convertirá en un importante motor cultural para Sevilla.
Todo ello sin dejar de incorporar nuevas propuestas que permitan mejorar la experiencia del visitante y proyectar internacionalmente la riqueza histórica, artística y religiosa de la Catedral.




