martes, febrero 7, 2023
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Antonio Vázquez Olmedo: “Nos sentimos poco comprendidos”

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Usted, como presidente de FEDINTRA y APETAM y como propietario de Autocares Vázquez Olmedo, ¿qué balance hace de estos últimos tiempos? ¿Cuáles son las preocupaciones y las principales incidencias a las que se enfrenta este sector?

El sector de transporte de viajeros por carretera viene últimamente de crisis en crisis y tiro porque me toca, como se suele decir. Es un sector que está de moda, un sector muy importante en lo referente a sostenibilidad y nuevas tecnologías, pero tenemos varios problemas bastante importantes.

En primera instancia, con la pandemia las empresas de transporte de viajeros por carretera nos quedamos sin clientes y sin facturación. Es un sector que está muy endeudado a consecuencia de nuestras inversiones, cualquier autocar cuesta cerca de los 300.000 euros. Nos quedamos de la noche a la mañana sin ningún ingreso y tuvimos que acudir a los préstamos ICO con los que hemos salvado los dos últimos años, pero que ahora tenemos que devolver.

Para colmo, nos sube el precio del car- burante que se ha puesto casi en el 50% de los costes. Y, en este sentido, con la Ley de Desindexación de la Economía todos estos costes no los podemos repercutir. Nuestros costes están tasados, se trata de contratos fijos y, por ejemplo, en el transporte escolar seguimos con la tarifa del 2016 que en su día concursamos con los costes del 2016. En 2016 el precio del gasóleo estaba alrededor de 1,20 euros, actualmente está cerca de los 2 euros y seguimos cobrando esa misma tarifa. Esto está llevando a que tenemos que renovar material, pagar los ICO y tenemos unos costes de gasóleo tremendos que no podemos afrontar, lo que ha desembocado la pérdida de casi 300 empresas a nivel nacional.

Por otra parte, la pandemia provocó que la mayoría de los conductores pasaran al ERTE y buscaran otras alternativas laborales, por lo que ahora tenemos que buscar nuevo personal y formarlo para que se introduzca en este sector.

Incidiendo en estos contratos que se pactaron hace años, que son contratos de larga duración, y teniendo en cuenta que asumen un mayor coste con el mismo nivel de ingresos, ¿cómo están paliando esta situación?

La Junta de Andalucía ha sacado unos nuevos concursos públicos y pensamos que la mayor parte de los contratos se van a quedar desiertos, porque el IPC del transporte desde el 2016 hasta ahora ha subido un 31,2% y los contratos de transporte escolar del nuevo concurso han subido un 10-12%. Si el IPC ha subido un 31,2% y el nuevo contrato sube un 12% hay prácticamente un 20% en el que no cubrimos costos.

Nuestros contratos de servicios no han sido modificados como sí ha pasado en otros sectores, por lo que nuestras Asociaciones nacionales están pidiendo al Gobierno la revisión de los precios de los contratos de transporte, sobre todo en transportes escolares que son los que más afectan a las pymes.

La pérdida de todas estas empresas de transporte va a suponer un problema para muchos núcleos poblacionales.

¿Se siente el sector del transporte abandonado por la Administración?

Sinceramente, nos sentimos poco comprendidos. Hay un problema de fondo y es que nosotros, las empresas de transporte, tiene como principal cliente a las administraciones -los ayuntamientos, las diputaciones, la Junta de Andalucía-. Nosotros los vemos a ellos como clientes y, en ese sentido, querer llevarse bien con tus clientes hace que el sector no se quieran enfrentar a la propia Administración. Es un sector que aguanta y aguanta hasta que ya no le queda nada para aguantar.
Nosotros no hemos hecho grandes manifestaciones, ni hemos salido a la calle como el sector de las mercancías, el cual cada vez que un gobierno saca algo que a ellos no les conviene paralizan el país y punto. Eso al sector de transporte de viajeros le cuesta mucho trabajo hacerlo, porque se tiene que enfrentar a las mismas personas que lo contratan.

Además, como usted comentaba, nos encontramos con una grave falta de personal. Usted, como propietario de Autocares Vázquez Olmedo, ¿cómo está solventando este hecho?

Aquí inciden dos problemas. Uno es la nueva legislación laboral, que para las empresas de servicios es un desastre. Yo, por ejemplo, si necesito conductores para una boda no sé cuándo me van a salir las bodas, antes yo contrataba a una serie de personas los fines de semana que tenía servicios acudiendo a una empresa de trabajo temporal. Ahora si a esos conductores los tienes que contratar como fijos discontinuos tengas bodas o no, pues prefieres no coger la boda. Es una facturación que preferimos no hacer ante el problema del personal. Esa legislación laboral para nuestro sector ha sido muy restrictiva y no se adapta a la realidad.

Y luego, tenemos el problema de la formación del personal. En Málaga, por ejemplo, hemos hecho convenios con autoescuelas en las que le pagamos el carnet a chicos para formarlos, porque en temporada alta no hay conductores. De hecho, este año a cualquiera que tuviera el carnet lo metíamos a trabajar y lo formábamos, porque no le puedes dar un autocar con 55 personas a alguien que no tiene experiencia.

Desde Autocares Vázquez Olmedo, ¿qué medidas se han visto obligados a tomar para sobrevivir a esta coyuntura de inestabilidad económica?

Nosotros, para solventar esta situación, en su día vendimos vehículos, ahora estamos comprando y ese es otro problema, porque el diesel está demonizado por la Administración y los vehículos eléctricos e híbridos están compuestos por una tecnología que para recorrer largas distancias no son viables.

Es un problema, porque tenemos que renovar flota y las casas de vehículos están fabricando a cuenta gotas. Asimismo, estamos intranquilos porque es una inversión de 300.000 euros que quizá dentro de pocos años te dice el Gobierno que ese coche no puede circular, que tiene un impuesto especial o cualquier otro aspecto.

Yo aquí también vislumbro otro problema y es que nos encontramos con un sector que está asfixiado económicamente, pero al que le exigimos que cumpla con la Agenda 2030 e invierta en renovar su flota…

Un sector súper endeudado y una Administración que le exige que invierta sin actualizarle sus contratos. Estamos viviendo en una falacia.

Nuestra empresa tiene actualmente mucho trabajo, porque cada vez hay menos vehículos y empresas.

¿Cómo esperan la llegada de los próximos meses?

Yo soy optimista con la movilidad, pienso que la sociedad tiende cada vez más a desplazarse en transporte público. Creo que aquí el Gobierno ha tenido una oportunidad preciosa y en lugar de haber dado los 20 céntimos a las gasolineras para todo el mundo, si ese dinero se hubiera dedicado a promover un transporte público de calidad, hubiéramos dado un paso importantísimo.

El hecho de ir cada uno al trabajo en su coche particular se torna inviable, el carburante será cada vez más caro. Bajo mi opinión, no se puede incentivar a que una persona viaje sola en su coche, lo que hay que incentivar es el transporte colectivo.

En Alemania lo han entendido, han puesto un billete de 9 euros con el que te puedes mover en todo tipo de transporte público durante todo el mes. Son medidas inteligentes, lo que pasa en España es que al no tener una buena red de transporte público no se pueden promover esas políticas. Y en eso es en lo que estamos perdiendo el tiempo.

Fallan las políticas. Hacen falta más políticas sostenibles, porque esta sí sería una política sostenible y respetuosa con el medio ambiente…

Faltan políticas de verdad y no parches como lo es el dar 20 céntimos a todo el mundo para el consumo del carburante. Eso es un parche, como el que durante 3 meses se viaja gratis en los ferrocarriles, cuando pasen esos 3 meses las empresas de autobuses han perdido una gran suma de dinero y el transporte sigue igual, no se mejora nada.

Las medidas que se toman en este país son a corto plazo. Hay que pensar con más altitud de mira, hay que mejorar la movilidad de verdad. En las grandes ciudades se está mejorando, pero en la España vacía, ¿qué se hace? No se hace nada, no se apoya a las pocas pymes que quedan en los pueblos para dar comunicación a los vecinos, las están arruinando.

No se dan soluciones a largo plazo, tenemos mucho que copiar de Europa, ¿qué están haciendo en otros países que va bien? Pues vamos a copiarlos.

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