“Hemos conseguido unir producto, marca y experiencia en una conexión directa con el consumidor”

María José Romero. Gerente de Los Romeros de Alanís

Te puede interesar

¿Cómo ha evolucionado Los Romeros de Alanís desde sus orígenes hasta convertirse en una marca integrada “de la dehesa a la mesa”?

El origen del grupo Romero Álvarez se remonta hace más de 65 años, cuando la familia se dedicaba principalmente a la almazara de aceite, el molino de pienso y la gestión de dehesas y olivares. Posteriormente, la segunda generación impulsó la creación del secadero de jamones, la ampliación de las dehesas y granjas de ibérico puro, así como las primeras tiendas propias, dando lugar al nacimiento de la marca Los Romeros de Alanís.

- Publicidad -

Como marca especializada en jamones y productos ibéricos, la empresa cuenta con algo más de dos décadas de trayectoria, aunque en los últimos años la tercera generación hemos impulsado una importante modernización de la compañía, reforzando la imagen de marca, los procesos productivos, la comercialización y la conexión directa con el consumidor final.

Actualmente, la empresa controla toda la cadena de valor, desde la cría del cerdo ibérico en 21 dehesas propias entre Sevilla y Extremadura hasta la producción en su secadero de Alanís y la venta directa a través de tiendas físicas, canal online y espacios gastronómicos propios. Todo ello manteniendo la esencia tradicional, pero incorporando innovación y una visión más actual del negocio.

- Publicidad -

Además de la producción tradicional, cuentan con una abacería en Sevilla para acercar el producto al consumidor final, ¿cómo ha cambiado la experiencia gastronómica y el consumo de productos ibéricos en los últimos años?

- Publicidad -

Sí, el cambio ha sido totalmente favorable. Hoy existe un conocimiento mucho mayor tanto del producto como de la marca.

Hace unos seis años, cuando hablábamos de Los Romeros de Alanís, mucha gente todavía no nos identificaba. Sin embargo, ahora ocurre justo lo contrario: relacionan la marca directamente con nuestras abacerías, con la experiencia gastronómica y con productos concretos como el lomito o el jamón.

Al final, hemos conseguido unir producto, marca y experiencia en un concepto muy cercano al consumidor, logrando una conexión mucho más completa y directa con el cliente final.

 

En un mercado donde el consumidor demanda cada vez más trazabilidad y autenticidad, ¿qué valor aporta controlar todo el proceso productivo, desde la cría del cerdo hasta la comercialización final?

Controlar todo el proceso productivo aporta un valor absoluto al producto. El consumidor quiere saber cada vez más qué está comprando, de dónde viene y cómo se ha elaborado.

Por eso, además de transmitirlo a través de nuestras tiendas y redes sociales, toda esa información también aparece reflejada en el propio etiquetado: el origen, la elaboración, los ingredientes o la procedencia de los cerdos.

Al final, se trata de ofrecer una trazabilidad completa y transparente, tanto al cliente que compra el producto para su casa como al que lo consume en nuestras abacerías. Hoy el consumidor es mucho más curioso y valora conocer cada detalle de lo que consume.

 

La dehesa es uno de los grandes patrimonios naturales y gastronómicos de Andalucía, ¿qué retos afronta actualmente este ecosistema y cómo influye en la calidad del ibérico de bellota?

La dehesa depende mucho de las condiciones climáticas de cada año, especialmente de las lluvias, y eso influye directamente tanto en la cantidad de bellota como en la calidad de la montanera.

Hay años en los que las encinas vienen muy cargadas de fruto y otros en los que la sequía provoca una menor producción de bellota. Esto es clave, ya que durante la montanera el cerdo ibérico se alimenta principalmente de bellota, y de esa alimentación depende gran parte de la calidad final del producto.

Por ejemplo, la añada de 2024 fue especialmente buena, con una gran producción de bellota en el campo, lo que ha permitido obtener paletas y jamones de una calidad excelente.

El jamón ibérico vive un gran reconocimiento internacional, ¿cómo se posiciona Los Romeros de Alanís frente a nuevos mercados y consumidores gourmet fuera de España?

Nosotros estamos avanzando poco a poco en la internacionalización, ya que somos una empresa joven y estamos centrados en seguir mejorando lo que ya tenemos consolidado.

Nuestro fuerte sigue siendo el mercado nacional, pero estamos dando pasos en el exterior a través de ferias internacionales, como las de Barcelona y con la previsión de acudir próximamente a París, lo que nos va abriendo nuevas oportunidades y canales de venta.

A nivel internacional todavía tenemos un volumen reducido, pero trabajamos con la idea clara de seguir creciendo y de que Los Romeros de Alanís tenga cada vez más presencia fuera de España, siempre con prudencia y manteniendo la calidad como prioridad.

 

La sostenibilidad y el bienestar animal son cuestiones clave en el sector agroalimentario, ¿cómo trabaja la empresa para garantizar una producción responsable y respetuosa con el entorno?

Nuestro modelo se basa en la cría del cerdo en libertad, en dehesas donde cada animal dispone de amplias superficies, superando en muchos casos la hectárea por cerdo. A medida que crecen, pasan a vivir en libertad en estos espacios naturales, con alimentación basada en piensos de elaboración propia y un control veterinario constante, con revisiones diarias en todas las dehesas.

Durante la montanera, supervisamos de forma estricta su alimentación para asegurar el engorde adecuado a base de bellota, dentro de un control continuo del estado de los animales.

En el proceso final, cuando llega el momento del sacrificio, ponemos especial cuidado en reducir al máximo el estrés del animal, garantizando un traslado rápido y controlado, ya que este factor influye directamente en la calidad de la carne. Todo el proceso se completa con una trazabilidad rigurosa, controles de calidad y una curación lenta en bodega, con el mínimo uso de sal, asegurando un producto final respetuoso y de alta calidad.

 

De cara a 2026, ¿cuáles son los principales objetivos y proyectos de Los Romeros de Alanís en crecimiento, innovación, expansión comercial y puesta en valor del ibérico de bellota andaluz?

Nuestros principales objetivos pasan por abrirnos definitivamente a la internacionalización y reforzar la presencia de la marca en mercados exteriores.

En paralelo, queremos seguir creciendo como empresa, apostando por la innovación en nuevos productos y desarrollando nuevas experiencias para el cliente que refuercen el valor del ibérico de bellota andaluz.

Todo ello forma parte de una estrategia de crecimiento progresivo, manteniendo la calidad y la identidad de la marca como base de nuestro desarrollo.

- Publicidad -

Más noticias

ICÓNICA SANTALUCÍA SEVILLA FEST 2026 levanta mañana el telón de su edición más ambiciosa con dos noches consecutivas de Aitana

La Plaza de España de Sevilla vuelve a convertirse desde este jueves en el gran escenario musical del verano

Más noticias