Como CEO de Aires de Jaén, ¿cuáles han sido las decisiones clave que han permitido mantener el crecimiento sostenible de la compañía dentro del competitivo mercado del AOVE?
Rosa: Aires de Jaén es una empresa familiar de cuarta generación basada en una firme apuesta por la calidad y la sostenibilidad. Desde sus inicios, ha centrado su trabajo en la producción de aceites de oliva virgen extra de alta calidad, controlando todo el proceso para garantizar la trazabilidad desde el origen.
En un mercado muy competitivo, la empresa se diferencia por la excelencia de su producto y un precio equilibrado, acercando al consumidor la cultura del olivar mediante catas y experiencias sensoriales. Además, su propuesta de oleoturismo permite conocer el proceso de elaboración y vivir experiencias inmersivas durante la campaña de recogida.
Hoy, Aires de Jaén es una empresa consolidada y reconocida, galardonada con el Premio de Innovación en Turismo de la Junta de Andalucía 2024 y el reconocimiento de AEMO como mejor empresa oleoturística 2026.
¿Cómo se organiza internamente la cadena de valor en la empresa, desde la gestión del olivar hasta el envasado final, para garantizar la máxima calidad del aceite?
Rosa: En Aires de Jaén todos los procesos están cuidadosamente controlados, ya que la calidad comienza en el campo con un seguimiento continuo del olivar hasta la recolección temprana en octubre.
Durante la cosecha, el fruto se recoge por un equipo especializado que cuida factores clave como el tiempo, la limpieza y la temperatura. La aceituna se transporta rápidamente a la almazara en pequeños remolques y, en menos de cuatro horas, pasa a la molturación tras su limpieza.
En la almazara se controlan con tecnología avanzada la temperatura, la limpieza y los tiempos de batido para obtener aceites de oliva virgen extra de máxima calidad. Posteriormente, el AOVE se filtra, se envasa y se envía al consumidor en las distintas presentaciones.
Todo el proceso está supervisado por la responsable de calidad, garantizando el cumplimiento de los estándares en cada fase.

En la almazara de Aires de Jaén, ¿qué innovaciones tecnológicas se han incorporado recientemente para mejorar la extracción y conservación del aceite de oliva virgen extra?
Rosa: En el mundo actual, donde se exige una calidad cada vez mayor, es necesario evitar todos los puntos críticos que puedan afectarla. Una de las últimas mejoras realizadas ha sido la renovación de todos los componentes del patio por donde pasa el fruto, ahora fabricados en acero inoxidable, incluida nuestra lavadora, además de incorporar cintas libres de MOSH y MOAH.
Nuestro sistema de frío nos permite bajar hasta 10 grados la temperatura de la masa en caso de que la climatología exterior lo requiera. Asimismo, este año hemos incorporado maquinaria de extracción de mayor capacidad para procesar toda la aceituna en un corto periodo de tiempo, de manera que la estancia en tolvas nunca supera entre una hora y una hora y media.
Toda nuestra bodega está fabricada en acero inoxidable y se encuentra inertizada para evitar la oxidación.
¿Qué criterios utilizan para seleccionar y trabajar las variedades Picual y Arbequina dentro de sus fincas, y cómo influyen estas decisiones en el producto final?
Rosa: Aires de Jaén se encuentra en una finca familiar de regadío en la Vega del río Guadalquivir, Finca Badenes, que da nombre a nuestra gama de tempranos.
Mi padre, Miguel Ángel López, fue pionero en la implantación de olivar en seto superintensivo de arbequina en la provincia. Posteriormente, incorporó otras variedades como frantoio y empeltre en sistemas intensivos. Esta diversidad varietal nos convierte en un referente, al convivir en un mismo espacio olivar tradicional de picual con arbequina, frantoio y empeltre en diferentes sistemas de cultivo.
Esta riqueza nos permite ofrecer aceites únicos. Bajo la marca Finca Badenes Primer Día de Cosecha elaboramos un AOVE temprano con coupage de arbequina, empeltre y frantoio, reconocido con el Primer Premio Expoliva en aceites singulares. También contamos con otro coupage Finca Badenes, que incorpora picual junto a arbequina y frantoio, un aceite complejo e intenso, muy valorado y premiado internacionalmente.
Por último, nuestro Finca Badenes Picual 100%, procedente de regadío, destaca por su equilibrio entre amargo y picante, frutado verde intenso y retrogusto prolongado, siendo finalista en los Premios Alimentos de España.
Estamos muy satisfechos con los éxitos obtenidos, que nos impulsan a seguir mejorando. Nos sentimos orgullosos de nuestras raíces y de una trayectoria de cuatro generaciones que nos ha consolidado como referente en el mundo del olivar y el aceite de oliva.

¿Cómo gestiona la empresa el control de calidad en cada fase del proceso productivo para asegurar la consistencia en sus exportaciones internacionales?
Rosa: Aires de Jaén está construida sobre una rigurosa política de calidad. Trabajamos bajo los estándares de la certificación IFS, que nos obliga año tras año a revisar el sistema y mantener una mejora continuada.
Todos nuestros aceites cumplen con las normativas internacionales y, a nivel organoléptico, son clasificados por un panel oficial de expertos catadores. Nuestro personal está comprometido con la política de calidad marcada por la empresa y nuestros estándares son muy exigentes.
Además de la norma IFS, trabajamos con aceites amparados por la Indicación Geográfica Protegida “Aceite de Jaén”, lo que supone un control adicional para los aceites envasados bajo este distintivo de calidad.
Nuestra política de sostenibilidad está más que contrastada. De hecho, estamos certificados con Olivares Vivos, un distintivo que reconoce una manera de trabajar respetuosa con el medio ambiente y con la biodiversidad de la flora y fauna de nuestra finca.
Por último, también formamos parte de la asociación internacional QVExtra, cuyo sello SIQEV reconoce a los AOVEs de alta calidad.
Los pilares que rigen el sistema de calidad de nuestra empresa son sólidos, rigurosos y contrastados.
En relación con el crecimiento global, ¿qué retos logísticos y de distribución enfrenta Aires de Jaén al operar en más de 50 países?
Matías: Actualmente nos encontramos con mayores tiempos de tránsito y costes más elevados en los fletes, lo que dificulta llegar de forma competitiva a determinados mercados internacionales. Además, las fluctuaciones de la moneda tampoco ayudan a mantener una estabilidad comercial en las exportaciones.
Finalmente, ¿cuáles son los objetivos concretos de la empresa para 2026 en términos de producción, innovación agroalimentaria y expansión internacional?
Matías: Después de unos años marcados por fuertes subidas de precios, observamos un mercado más estabilizado y con tendencia a la baja de cara al inicio de la nueva campaña, lo que convierte este ejercicio en un año complejo en términos de rentabilidad.
Nuestro objetivo continúa siendo seguir creciendo en el segmento de los aceites vírgenes extra de alta gama y continuar consolidando nuestras marcas en los mercados de referencia donde ya estamos presentes.




