13/06/2024

Semana Santa en Andalucía, Pasión y Emoción
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Entre los meses de marzo y abril, Andalucía despierta emociones en aquellos que desean caminar por sus calles, vivir sus tradiciones y respirar el aire que mezcla olor a azahar e incienso. La Semana Santa en Andalucía invita a dejarse seducir por los sentidos con una mezcla de tradición y cultura; mantillas, saetas y procesiones; silencio, arte y torrijas. 

Desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, las calles y rincones de toda la región se convierten en el escenario de la representación de la semana de la “Pasión”, donde las principales ciudades y cientos de pueblos llenos de encanto recogen cada año la tradición que nos transporta a la Semana Santa más auténtica con devoción. Imágenes centenarias que arrastran a una multitud con fervor detienen el tiempo mientras son custodiadas y posesionadas por nazarenos bajo el resplandor de las velas, acompañadas por el sonidos de bandas de cornetas y tambores. 

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En esta tierra, la Semana Santa se vive con intensidad, y solo aquí podrás disfrutar de la emoción de la tradicional “madrugá” sevillana; vivir la pasión de El Cautivo, el “Señor” de Málaga, ir tras el paso del Cristo de los Gitanos en las colinas del Sacromonte de Granada; ser testigo de la solemnidad del Viernes Santo con el “Santo Entierro” en Huelva; presenciar la salida de “El Abuelo” en Jaén desde el Camarín de Jesús; sentir la pasión y entrega de los cofrades y hermandades de Cádiz; recorrer las calles de Córdoba entre sus silencios, el canto de una saeta o el sonar de las campanillas del capa- taz; o ser testigos de excepción de los encuentros de las hermandades de Almería. 

Cada provincia y cada ciudad aportan un toque distintivo a estos días de “Pasión” que convierte cada zona de Andalucía en única y especial, rincones con encanto y esencia. 

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Sevilla y su multitudinaria “madrugá” 2021 

La Semana Santa es la fiesta grande de Sevilla, celebración que alcanza una intensidad, tanto esté- tica como espiritual, única en su estilo. Entre el Domingo de Ramos y el de Resurrección salen a la calle cerca de sesenta cofradías que dan vida a la pasión y muerte de Cristo. 

Considerada como auténtico arte y motor de un profundo sentimiento espiritual, la Semana Santa en Sevilla constituye un fenómeno complejo, auténticamente popular en el que participa el pueblo entero, sin distinción de clases, pero que es a la vez religioso y artístico, serio y jubiloso, sencillo y voluptuoso. 

Por tanto, la Semana Santa se- villana no es sólo una fiesta católica con más de cuatrocientos años de tradición, sino la síntesis de toda una cultura centrada en la esencia del ser humano. 

El visitante que se encuentre en la ciudad en estos días sólo debe dejarse seducir por sus propios sentidos, emocionarse con el silencio de una multitud que discurre por las calles y que siempre nos conducirá al discurrir de alguna cofradía, a una salida o a su recogida. 

Para poder contemplar de mejor modo las imágenes y los pasos es recomendable buscar zonas alejadas de la carrera oficial, por donde pasan obligatoriamente todas las cofradías, camino de la catedral. 

La luz tenue de los cirios permitirá ver acentuado el barroquismo de algunas imágenes, ya de por sí expresivas y convulsas como la del Cachorro, para muchos una obra cumbre en la representación de la agonía de Cristo. 

Es quizás precisamente ese día, Viernes Santo, junto al Sábado, el mejor momento para disfrutar de Sevilla. Tras la multitudinaria ‘madrugá’, son los días son más relajados, pero aún llenos de momentos emotivos. 

Resaltan por tanto de la Semana Santa sevillana la procesión de La Marcarena y La Esperanza de Triana. También destaca La Borriquita, que tiene lugar el Domingo de Ramos y donde llama la atención especialmente la salida, siendo los niños los protagonistas. 

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Es digno de mención el Besamanos del Gran Poder, que comienza el Domingo de Ramos y que acaba el Miércoles Santo. Lo apropiado es visitarlo el mismo Domingo para así comprender de verdad lo que significa para Sevilla la devoción al Gran Poder y de paso cerciorarse de lo profundo de todas estas creencias y de lo alejadas que están del tópico al uso. Cobran especial relevancia la Semana Santa de los municipios de Alcalá de Guadaíra, Alcalá del Río, Carmona, Morón de la Frontera, Coria del Río, Utrera, Écija, Marchena, Estepa, Osuna, Guadalcanal y las Cabezas de San Juan, declaradas Fiestas de Interés Turístico Nacional de Andalucía. El que se acerque a Sevilla en Semana Santa seguro que tendrá tiempo para disfrutar de algunas de las maravillas que ofrece esta provincia. Si lo que el visitante busca es combinar las procesiones con la tranquilidad del campo, a pocos kilómetros se encuentra la Sierra Norte donde la oferta de turismo de interior es muy amplia ofreciendo rutas para caminantes de enorme belleza paisajística y también pueblos como Cazalla de la Sierra, Guadalcanal, Las Navas de la Concepción, Alanís, Constantina, Almaden de la Plata o El Pedroso. Se trata de localidades llenas de historia y dónde se puede degustar una magnifica gastronomía serrana. 

Otra opción es visitar la monumental ciudad de Carmona y sus calles empinadas para acabar comiendo o tomando un café en su Parador nacional desde dónde se divisan unas increíbles vistas de toda su vega agrícola. 

Y si no desea moverse de Sevilla capital es mas que recomendable una visita al Museo de Bellas artes de la capital, considerado una de las pinacotecas más importantes de España y dónde se puede ver la más importante colección de pintura del Barroco con obras de Murillo, Zurbarán y Valdés Leal. 

Cádiz, Semana Santa cerca del mar 

Cádiz se prepara cada año para conmemorar la Pasión y Muerte de Jesús en el entorno de una ciudad cercada amorosamente por el mar, que la abraza y venera desde el principio de los tiempos. 

La Semana Santa gaditana se caracteriza por la pasión y entrega de sus cofrades y hermandades, unida a la devoción por parte de los espectadores. Ello, junto al engalanamiento de las calles de Cádiz, hacen de esta celebración una de las más atractivas del país. 

La ciudad arropa a todas y cada una de sus Hermandades, Cofradías y Congregaciones y cientos de penitentes que cargan su cruz y siguen al Nazareno o a la Dolorosa. La carrera oficial comprende la Plaza de Candelaria, calle Montañés, Plaza del Palillero, calle Novena y calle Ancha, aunque la calle Compañía es otro punto por el que también pasan todas las hermandades. 

El encuentro de las imágenes con los devotos simboliza los momentos de rezo en silencio, de la saeta cantada desde un balcón, del ruido de las cadenas en los tobillos y de los tambores, trompetas y cornetas marcando el paso de una procesión cuando se adentra en las calles de los distritos. 

En esta ciudad encontramos procesiones antiquísimas como la Veracruz, que data de 1566 y se celebra el Lunes Santo, destacando su sobriedad y elegancia por la carrera oficial. La Palma es por su parte una de las más multitudinarias de Cádiz y también se celebra el Lunes, con saluda y recogida en el barrio de La Viña y el paso por el Campo del Sur como uno de sus momentos más emocionantes. 

Tampoco hay que perderse El Nazareno y el Cristo de la Buena Muerte. La primera tiene lugar el Jueves Santo en Santa María, con la bajada por la calle Jabonaría como momento culmen. La procesión del Cristo de la Buena Muerte se realiza el Viernes Santo, haciendo prácticamente todo su recorrido a oscuras. 

Dentro de la provincia de Cádiz están catalogadas como Fiestas de Interés Turístico Nacional de Andalucía las Semana Santa de los municipios de Alcalá del Valle, Arcos de la Frontera, Jerez de la Frontera, San Fernando, Sanlúcar de Barrameda, San Roque y Setenil de las Bodegas. 

Las celebraciones que se desarrollan en los Pueblos Blancos de la Sierra de Cádiz son un buen reflejo de las raíces y tradiciones conservadas en la comarca durante siglos y la celebración de su Semana Santa atrae a multitud de visitantes y ejerce un potente poder de seducción. 

En Cádiz un buen complemento para los visitantes que se acerquen a visitar su Semana Santa es, sin duda, una escapada a sus playas infinitas de área fina dónde se puede disfrutar del sol y del relax en una amplísima red hotelera ajustada a todos los gustos y bolsillos. Desde Sanlúcar de Barrameda nombrada capital española de la gastronomía, dónde es obligatorio degustar sus famosos langostinos regados con Manzanilla, hasta las playas mas salvajes de los Caños de Meca o Zahara de los atunes donde se puede disfrutar de deportes de viento con el surf o el kite-surf. 

Otra buena opción es hacer una visita por las bodegas de Jerez de la Frontera para probar sus famosos vinos y hacer una visita a la Real Escuela de arte ecuestre para disfrutar del “baile” de los caballos andaluces. 

El Cristo de los Gitanos en las colinas del Sacromonte de Granada 

La Semana Santa de Granada, considerada de Interés Turístico Internacional comienza entre palmas y olivos el Domingo de Ramos para despertar con el primer redoble de tambor y recibir los días significativos de Pasión, 

Muerte y Resurrección que restan. Granada desprende una belleza y encanto especiales en esta semana. 

Pero, si hay algo espectacular, excepcional y emocionante es la noche del Miércoles Santo en Granada, que se pinta de tonos mora- dos, rojos y dorados con los dos pasos que forman esta procesión, El Cristo del Consuelo y María Santísima del Sacromonte. 

Además, en las colinas del Sacromonte, al paso del Cristo de los Gitanos, se prenden fogatas inmensas entre las “cuevas”, viviendas y moradas de los gitanos, donde se desarrollan las zambras llenas de duende. También es mágica la noche del Jueves Santo del Albaycín, donde, en casi un mismo espacio, es posible encontrar el sabor popular de las tres Vírgenes del Barrio: La Virgen de la Concha, la Estrella y la Aurora. 

La procesión del Cristo del Silencio hace cómplice absoluto al espectador con su redoble de tambor, guardando un respetuoso y escalofriante silencio. Pasada la medianoche, el barrio del Albaycín se convierte en un relicario de imágenes entre las calles estrechas que le dan color y olor especial. 

Ya en el Viernes Santo, miles de granadinos forman un manto que no deja espacio alguno mientras rezan y hacen las tres peticiones de rigor. En ese mismo anochecer, en el Convento de los Jerónimos tiene lugar un acto singular y estremecedor. ‘Las Chías’ son personajes que ocupaban cargos en la antigua inquisición y que aparecen ataviados con plumas, bordados, haciendo tocar fanfarrias y timbales mientras encabezan el desfile de la más antigua de las cofradías, la de la Soledad de San Jerónimo. 

Este cortejo resulta espectacular, con puntiagudos capirotes de intensos amarillos, escuadra y tropa de soldados romanos que golpean el suelo con sus lanzas. Aparecen también personajes vivientes que representan a las tres Marías, a la Virgen, a San José, a José Nicodemus, y a José de Arimatea, quienes se ocuparon de trasladar a Jesús al sepulcro. 

En la provincia de Grana- da, cobran especial relevancia la Semana Santa de los municipios de Almuñécar y Loja, ambas catalogadas como Fiestas de Interés Turístico Nacional de Andalucía. 

Granada es provincia de con- trastes y la Semana Santa es una excusa perfecta para disfrutar de Sierra Nevada y su oferta tanto de esquí como de excursiones por la sierra si la nieve ya se ha retirado. El camino nos depara un paisaje espectacular salpicado de pequeños pueblos con gran encanto y una magnífica gastronomía. 

Pero además en Granada podemos disfrutar también de una costa tropical con aguas muy apreciadas con los aficionados al submarinismo, además de todos aquellos que buscan el sol en un ambiente más familiar. Almuñecar, Salobreña, La Herradura son destinos perfectos para descansar después de haber disfrutado de las procesiones de la capital o de alguno de los pueblos de la provincia. 

No se puede uno ir de Granada sin visitar la Alhambra o por lo menos verla al atardecer desde el Mirador de San Nicolás en el barrio del Albaicín. 

Jaén y su majestuosidad escultórica 

La Semana Santa de Jaén se caracteriza por su historia, tradición, arte, liturgia y religiosidad popular. Las cofradías y hermandades jienenses constituyen hoy por hoy un rico y precioso legado, parte esencial del Patrimonio Cultural de la capital de la provincia. 

Tiene, por un lado, la sobriedad de Castilla y, por otro, el esplendor de Andalucía. Sus grandiosas procesiones, llenas de solemnidad y de colorido, con densas y apretadas muchedumbres, convierten las calles en prolongación de los templos. 

Resalta la notable majestuosidad y belleza de la calidad escultórica de la imaginería de la Semana Santa jienense. Entre los principales momentos de interés, destaca la madrugada del Viernes Santo, con la salida desde la Catedral, de una de las procesiones más esperadas, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, a quien la voz popular llama cariñosamente “El Abuelo”. 

El Viernes Santo la ciudad saluda al venerado Nazareno acompañado por más de 7.000 penitentes y se estremece al contemplar el encuentro, en la calle Amargura, de Nuestro Padre Jesús con la Virgen de los Dolores, uno de los momentos más emotivos de esta manifestación religiosa que desde hace cuatro siglos recorre las calles de la capital. 

También en estos días es obligado degustar ‘el hornazo’ o huevo santo, típico por estas fechas en la ciudad. En la provincia, destacan la Semana Santa de los municipios de Alcalá la Real, Baeza, Linares, Martos y Úbeda, todas catalogadas como Fiestas de Interés Turístico Nacional de Andalucía. 

Y precisamente la monumentalidad tanto de Jaén capital como de Úbeda y Baeza merecen toda la atención de los visitantes. Úbeda posee hasta nueve edificios declarados Monumento Nacional y diecinueve Bien de Interés Cultural, casi todos de estilo renacentista y perfectamente conservados para poder apreciar detalles excepcionales en muchos de sus rincones. Es Patrimonio de la Humanidad junto con Baeza donde se han hallado vestigios de habitantes desde la Edad de Bronce con lo que en su patrimonio cultural están representados todos los periódicos históricos. Romanos, visigodos, islámicos y cristianos han dejado su huella en este rincón de Jaén donde el románico, el gótico, el renacimiento, el manierismo, el barroco y el neoclasicismo se dan la mano para ofrecer a los visitantes un conjunto único en el mundo. 

Pero Jaén también dispone de los espacios naturales más increíbles ya que tiene cuatro parques naturales: el de Cazorla, Segura y las Villas, el de la Sierra de Andújar, el de Sierra Mágina y el de Despeñaperros donde se ubica el Paraje Natural de la Cascada de la Cimbarra. Un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza. 

Córdoba, costaleros entre tintilleos 

Las cofradías cordobesas hacen estación de penitencia desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección entre el fragor de las bandas de cornetas y tambores. Aromas de cera quemada fundidos con incienso, azahares, las llamadas con el tintillineante sonar de la campanilla de capataz, el golpe seco y del grito de ‘¡Arriba con ella!’ que rompe los silencios al recogimiento respetuoso de los creyentes. 

Tan sólo está predefinido el re- corrido de las cofradías, pero los silencios, la música, la saeta y el caminar tintillineante de los pasos parecen hechos a un ritmo no escrito ni ensayado que acompasa el largo recorrido procesional. Dignas de elogio son las proezas de los costaleros que, de rodillas, agazapados, en pie, ajustan el paso a la puerta del templo. Y si bello es presenciarlo a la salida, inenarrable son las entradas después de largas horas de portar la pesada carga. El Rescatado da inicio a la Semana Santa de Córdoba y se desarrolla el Domingo de Ramos empezando su recorrido en la plaza Cristo de la Concordia. Las Ánimas es otra de las más multitudinarias, especialmente en la plaza San Lorenzo. 

También destaca Las Angustias, una de las hermandades más antiguas de la ciudad. Su recorrido empieza y finaliza en Capitulares, siendo el paso por el barrio de San Agustín una de las zonas más significativas de la procesión, ya que en dicho punto estuvo establecida la cofradía durante siglos. 

Destacan también en la provincia de Córdoba la Semana Santa de los municipios de Aguilar de la Frontera, Bujalance, Cabra, Castro del Río, Hinojosa del Duque, Lucena, Montoro, Moriles, Pozoblanco, Priego de Córdoba y Puente Genil, todas ellas catalogadas como Fiestas de Interés Turístico Nacional de Andalucía. 

Entre procesión y procesión en Córdoba es obligatoria la visita a la Mezquita-Catedral uno de los máximos exponentes, junto con la Alhambra de Granada, de la arquitectura andalusí. Es Patrimonio cultural de la Humanidad, un auténtico deleite para los sentidos y una lección de historia en vivo si deciden hacer una de las visitas guiadas por su interior. Su ubicación en pleno centro urbano de la ciudad les permitirá transitar por las alegres y floridas calles cordobesas en donde se enclavan sus famosos patios que compiten entre ellos por ser los mas bellos y mejor cuidados. 

Y otra buena alternativa es desplazarse a Sierra Morena a ver las estrellas, ya que los cielos de esta zona están entre los mejores del mundo para esta práctica, por su limpieza su poca contaminación lumínica. 

Málaga y su fervor

La Semana Santa malagueña destaca por unos pasos de grandes dimensiones y peso, necesitan un amplio número de personas para cargar con ellos y sacarlos en pro- cesión. 

En la Semana Santa de Málaga el recorrido oficial de las Cofradías malagueñas goza de una variedad, sobriedad, respeto y perfecto desfile que merece la pena contemplar. Es especialmente admirable el clamor popular y fervor de los habitantes de los barrios de Málaga, quienes se entregan a sus Cristos y Vírgenes de una manera especial en el momento de las salidas y encierros procesionales. 

La mayor parte de las Cofradías y Hermandades de Pasión cuentan con su propia Casa-Hermandad, verdaderos museos en los que el visitante puede observar de cerca y con detalle el lujo y belleza de sus tronos, mantos de Vírgenes, equipos y enseres de liturgia y procesión. 

En Málaga, algunas mañanas tienen lugar tradicionales traslados, en los que las imágenes son llevadas del templo hasta los tronos, con un avance de lo que será la procesión de la tarde, limitada al barrio. 

Así, cuando aún no ha terminado de despuntar el alba del Lunes Santo, miles de malagueños se agrupan dentro y alrededor de la parroquia de San Pablo para participar en el traslado de las imágenes de la Cofradía de Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad desde su capilla a sus tronos procesionales. 

No se trata en este caso de un traslado de imágenes cualquiera, sino ‘el traslado’ por antonomasia. Espectacular es ver el número de promesas que acompañan a Jesús Cautivo en la procesión del Lunes Santo como muestra de fe del barrio trinitario, que ha llegado a alcanzar las treinta mil personas. 

En la noche del Lunes Santo hay otra imagen de Cristo que arrastra tras de sí el espíritu de una raza, cuando la Hermandad de Jesús de la Columna y María Santísima de la O, la cofradía de “Los Gitanos”, sale con su cortejo alegre y heterodoxo desde la calle Frailes. Otro momento principal es la liberación de un preso sin delito de sangre por Nuestro Padre Jesús el Rico cada Miércoles Santo, privilegio concedido por Carlos III, cuando, atravesando una epidemia de cólera en Málaga y sin poder salir a la calle, los presos se escaparon de la cárcel y llevaron al Cristo, regresando todos al finalizar sin aprovechar la ocasión para fugarse. 

También hay que destacar los acompañamientos militares en las procesiones de aquellas Cofradías con las que, por diferentes motivos, se encuentran vinculadas. Este es el caso de Los Regulares con el Cautivo, La Legión con el Cristo de la Buena Muerte o Ánimas de Ciegos con los Paracaidistas, La Marina con la Soledad o la Caballería con la Zamarrilla. 

Debe hacerse una especial referencia a la llegada de la Legión, cuyo barco desembarca en el puerto de Málaga el Jueves Santo, aunque una representación de legionarios hace guardia al Cristo de Mena desde el Miércoles Santo. 

Tampoco hay que dejar de mencionar a la Cofradía de la Expiración, acompañada por la Guardia Civil, por su sobriedad; a la Virgen de la Esperanza por el clamor popular que despierta en los malagueños; y al Santo Sepulcro por su seriedad y ejemplar desfile. 

En la provincia de Málaga, cobran especial relevancia la Semana Santa de los municipios de Alhaurín de la Torre, Antequera, Archidona, Arriate, Campillos, Riogordo, Ronda y Vélez-Málaga, catalogadas como Fiestas de Interés Turístico Nacional de Andalucía. 

En Málaga capital, sin duda, una opción para ocupar esos ratos en los que las procesiones descansan, es visitar algunos de los numerosos museos, hasta 40, que alberga esta capital. El Museo Picasso, el Pompidou, el Tyssen, el Museo Ruso, el catedralicio, el de arte contemporáneo. Arte para todos los gustos en una ciudad que además tiene una enorme oferta comercial y gastronómica mirando al mar. No se pierdan los espetos de sardinas cocinados en la misma playa con brasas avivadas por brisa marina. 

Y por supuesto la Semana Santa es una magnifica oportunidad para conocer la famosa Costa del Sol y sus playas. Desde Torremolinos a Marbella y sol, arena y los mejores campos de golf de Europa donde se dan cita durante todo el año los aficionados a este deporte. 

Huelva

En Huelva se conmemora litúrgica y tradicionalmente la celebración de la Semana Santa con desfiles desde el Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, cuando las cofradías realizan sus estaciones de penitencia por las calles de la ciudad. 

Se trata de siete días dedicados a una de las fiestas que los ciudadanos onubenses viven con especial tradición, jornadas mezcladas con el olor del incienso y de los dulces y postres artesanos, tipismo cofrade que nunca falta. 

Entre los momentos de interés de la Semana Santa onubense des- tacan las Cofradías que salen en la madrugada del Viernes Santo, como son ‘El Perdón’, ‘Misericordia’ y ‘El Nazareno’. Esta última, de gran devoción popular, es una de las más antiguas de la ciudad, ya que nació a finales del siglo XVI. También merecen especial atención el júbilo del Domingo de Ramos, ‘La Borriquita’, la solemnidad del Viernes Santo con el ‘Santo Entierro’ y el fervor mariano del Miércoles Santo con las Vírgenes de la Victoria y la Esperanza, por las que los onubenses sienten gran devoción. 

También en la provincia de Huelva es de un especial interés la Semana Santa de la localidad de Ayamonte, que se encuentra catalogada como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía. 

Hablar de Huelva es hablar de gastronomía, de sus gambas blancas y de su jamón ibérico seña de identidad española en el mundo entero. Huelva tiene una enorme oferta de playas kilométricas donde descansar después de disfrutar de las procesiones de Semana Santa. 

Tiene uno de los parques naturales con mayor riqueza vegetal y animal como es Doñana donde se pueden realizar visitas a caballo o en jeep y que incluyen la aldea del Rocío famosa por su romería y su devoción. 

Y también tiene una sierra, que acoge al Parque natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche dónde se cría el famosos cerdo negro y dónde se puede visitar la famosa Gruta de las Maravillas una cueva subterránea de gran belleza que también ha sido escenario cinematográfico. 

Almería, Hermandades y música

Las Hermandades almerienses recorren durante los días Santos las calles de la ciudad mientras miles de hombres y mujeres participan de este rito procesional ataviados con el hábito nazareno como acólitos, costaleros, mantillas, promesas o como meros espectadores. 

El origen de la Semana Santa de Almería no se remonta a cofradías o hermandades de los siglos XIII y XIV, por estar en pleno dominio musulmán, siendo en el siglo XVI cuando surgen las primeras manifestaciones cristianas en esta tierra. 

La Semana Santa almeriense destaca por su singularidad, donde destacan los encuentros de las hermandades o el Domingo de Resurrección, con subastas o con gastronomía de la zona. Destaca también el aspecto musical, que a veces se hace incluso más importante que el Cortejo; los Cantos Gregorianos, el Viernes Santo y la rivalidad entre las Hermandades. 

Entre las cofradías, la más antigua de ellas es La Soledad, fundada en el siglo XVI y que realiza su procesión el Viernes Santo, siendo especialmente emocionante su paso por José Ángel Valente y la puerta del convento de las puras. Entre las cofradías creadas en el siglo XX destaca La Macarena, que sale el Lunes Santo y tiene su mejor instante en el paso por la Iglesia de San Ildefonso. 

También son especialmente populares El Encuentro del Jueves Santo, en el que resalta el cruce de los tres pasos de la cofradía en la plaza Emilio Pérez; y el Cristo de la Escucha, en la tradicional madrugada con principio y fin en la Catedral. Es además recomendable ser madrugador y observar el aspecto de la plaza de la Catedral a la salida del Vía Crucis. 

En la provincia, tienen especial relevancia la Semana Santa de los municipios de Cuevas de Almanzora y de Huercal-Overa, ambas catalogadas como Fiestas de Interés Turístico Nacional de Andalucía, lo que da una idea de su mérito y belleza. 

Sin duda uno de los mayores atractivos turísticos de la provincia de Almería son sus playas del Parque Natural Cabo de Gata Nijar, 63 kilómetros de cosa con acantilados y unos fondos marinos catalogados como los mejores de todo el 

litoral mediterráneo español. Almería es una provincia de contrastes, considerada la despensa de Europa por sus cultivos en invernaderos, tiene una gran extensión de desierto en la que se ubica Tabernas, enclave famoso por ser escenario del rodaje de numeras películas de Hollywood y dónde todavía se puede visitar un poblado del oeste y asistir a una representación con indios y vaqueros.
Y justo en la otra punta de su geografía se esconde uno de los tesoros más bellos de la tierra. En Mina Rica en la localidad de Pulpí se haya la mayor geoda visitable del mundo. No se la pierdan. 

La Semana Santa y sus dulces 

La Semana Santa andaluza no se entiende sin el sabor dulce que dejan las elaboraciones de repostería típicas de esta época del año. 

El dulce por excelencia de la Semana Santa es, sin duda, la torrija, una delicia habitual en nuestros días pero que en tiempos anteriores era un postre humilde para cuya elaboración solo se necesita pan, leche, huevo y azúcar y que cualquiera puede hacer en casa. 

Los pestiños y los buñuelos también pueden encontrarse en todos los rincones y hogares. 

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