Tras la alianza con Freedom Boat Club en España, se abre una nueva etapa en el acceso a la navegación. ¿Cómo valora el impacto de este acuerdo en la democratización de la náutica en la Bahía de Cádiz y qué cambios prevé en el perfil del usuario?
Esta alianza responde a un trabajo muy elaborado, ya que queríamos adaptarnos a una tendencia cada vez más presente en muchos sectores: el modelo de pago por uso. En ese sentido, más que cambiar el perfil del usuario, este sistema lo amplía.
Nuestro público tradicional, que posee o alquila amarres y dispone de embarcación propia, seguirá existiendo. Sin embargo, este modelo permite abrir la náutica a nuevos usuarios que antes encontraban barreras de entrada importantes, como el elevado coste de adquirir una embarcación o los gastos asociados a su mantenimiento, gestiones o amarre.
De este modo, ampliamos nuestro ecosistema de clientes. Además, creemos que también ampliará el rango de edad, especialmente hacia perfiles más jóvenes. Las nuevas generaciones, como la generación Z, están más acostumbradas a modelos basados en el uso compartido y el acceso flexible a los servicios.
Asimismo, este tipo de usuario tiene un perfil más “nómada”, ya que busca poder disfrutar del servicio en distintos destinos. En España, Freedom Boat Club ya está presente en más de 56 puertos, por lo que el usuario no solo busca navegar, sino también vivir una experiencia completa allá donde viaje.
En el caso de la Bahía de Cádiz, esto supone la llegada de un nuevo tipo de visitante que, además de navegar, consumirá otros servicios del entorno, como alojamiento, restauración u ocio.
El sector náutico está evolucionando hacia modelos más flexibles y basados en la experiencia. ¿Considera que este modelo marca un cambio estructural en la gestión portuaria? ¿Cómo se posiciona ante esta transformación Puerto Sherry?
En realidad, ese cambio estructural ya se está produciendo. Durante muchos años, los modelos de gestión portuaria han sido muy tradicionales, pero hoy es necesario avanzar hacia una mayor innovación en ámbitos como la digitalización, la gestión de recursos humanos y la sostenibilidad medioambiental.
Otro aspecto clave es comprender al cliente del siglo XXI. Ya no basta con ofrecer amarres; los puertos deportivos deben brindar una experiencia completa alrededor de la navegación.
Esto implica crear un ecosistema de servicios que vaya más allá de los servicios náuticos tradicionales —como talleres o varaderos— e incluya restauración, alojamiento, ocio y oferta cultural. En definitiva, el puerto deja de ser solo un espacio para estacionar barcos y se convierte en un auténtico destino turístico.
En este sentido, una de las ventajas competitivas de Puerto Sherry es funcionar como un complejo integral. Además de la marina y los amarres, contamos con hotel, apartamentos turísticos, restauración y todos los servicios náuticos necesarios, sumando eventos durante todo el año para consolidar el puerto como espacio de ocio y destino turístico.
Asimismo, trabajamos para desestacionalizar la actividad, promoviendo iniciativas durante todo el año y no solo en los meses de verano.
En esa línea de conexión con la ciudad, el puerto también ha participado en iniciativas deportivas como la Media Maratón del Puerto de Sevilla. ¿Qué importancia tiene este tipo de colaboración?
Este tipo de iniciativas responde a una estrategia muy clara. En el sector portuario se habla mucho de la integración puerto-ciudad, y a menudo ese concepto se aborda únicamente desde el punto de vista de las infraestructuras, intentando que los puertos sean más permeables e integrados en el tejido urbano.
Sin embargo, creemos que esa integración debe ir más allá de la parte física. Debe tener también una dimensión social, cultural y deportiva. Ahí es donde realmente se produce una conexión real entre el puerto y la ciudad.
Por ello, apoyamos actividades deportivas que generen impacto positivo en el territorio. Además, el deporte transmite valores muy positivos que también benefician a la marca del puerto. En nuestro caso, aunque el deporte náutico forma parte de nuestro núcleo de actividad, también queremos participar en iniciativas deportivas que van más allá de nuestro sector tradicional.
Además, trabajan conjuntamente con instituciones turísticas en la planificación de la temporada 2026. ¿Cuáles son las principales líneas estratégicas para fortalecer la competitividad del destino?
La planificación turística es fundamental y debe hacerse con suficiente antelación y de forma coordinada. Por ello trabajamos desde hace tiempo junto con el área de turismo de El Puerto de Santa María para definir un calendario de actividades conjunto.
Nuestro objetivo es diversificar la oferta, tanto con eventos náuticos como con eventos corporativos y sociales, intentando además situarlos fuera de los meses de verano para favorecer la actividad durante todo el año.
Asimismo, trabajamos conjuntamente en la promoción de nuestros mercados prioritarios, especialmente Sevilla y Madrid, que representan mercados con gran potencial, tanto en temporada estival como en escapadas de corta duración.
Además, coordinamos con las instituciones locales las acciones de comunicación y promoción del destino, algo que consideramos clave para posicionar adecuadamente la oferta.
Además, la sostenibilidad es otro eje clave en la gestión portuaria actual. ¿Qué acciones concretas está impulsando Puerto Sherry para avanzar hacia un modelo más sostenible?
La sostenibilidad es un pilar fundamental en la gestión de cualquier marina, especialmente porque nuestra actividad depende directamente del mar y del entorno natural.
Entre las principales acciones que estamos desarrollando destaca la optimización del consumo energético y del uso del agua. Próximamente ampliaremos nuestra planta fotovoltaica, lo que nos permitirá alcanzar cerca de un 40 % de autoconsumo energético.
También gestionamos de forma responsable los residuos, con sistemas de separación y control muy rigurosos para garantizar su correcto tratamiento. Además, fomentamos el consumo de productos locales y de temporada en nuestra oferta de restauración, lo que contribuye a reducir la huella ambiental y a apoyar la economía de proximidad.
Por otro lado, impulsamos campañas de sensibilización dirigidas a los propios usuarios del puerto, con el objetivo de fomentar comportamientos responsables con el entorno marino.
Finalmente, la Bahía de Cádiz compite con destinos náuticos cada vez más consolidados. ¿Cuál es la hoja de ruta de Puerto Sherry para consolidarse como referente en el sur de Europa de cara a 2026?
La Bahía de Cádiz cuenta con numerosos activos que la diferencian de otros destinos náuticos, y es fundamental ponerlos en valor.
En el caso de Puerto Sherry, nuestra estrategia se basa en varios pilares. En primer lugar, la diferenciación como marina integral, capaz de ofrecer en un mismo espacio servicios náuticos, alojamiento, restauración y eventos.
En segundo lugar, apostamos firmemente por la calidad del servicio. Todas nuestras áreas de actividad pertenecen al sector servicios, por lo que entendemos que una atención personalizada y de calidad es clave para construir una reputación sólida.
Además, trabajamos para posicionarnos en mercados estratégicos tanto a nivel nacional como internacional. Nuestra ubicación es especialmente relevante, ya que nos encontramos en un punto estratégico entre el Mediterráneo y las rutas del Atlántico.
Por último, seguimos impulsando alianzas con instituciones, asociaciones y otros puertos, lo que nos permite fortalecer nuestro ecosistema y mejorar nuestra proyección exterior. Todo ello forma parte de la hoja de ruta para consolidarnos como un destino náutico de referencia en el sur de Europa.





