Sergio: “Diseñamos toda una serie de actividades y experiencias para descubrir el patrimonio de una forma única”
“La cultura es uno de los grandes pilares de la sociedad”
¿Puedes explicar a nuestros lectores qué es Engranajes Culturales?
Engranajes Culturales es una empresa de gestión cultural que realiza diferentes actividades en torno al patrimonio de la ciudad de Sevilla. Es una forma diferente de poder conocer los grandes palacios, los grandes edificios y también otros espacios que son muy desconocidos para la gente de la ciudad, pero que los abrimos a través de la música o el teatro. En definitiva, diseñamos toda una serie de actividades y experiencias para descubrir el patrimonio de una forma única.
¿Cómo surgió Engranajes Culturales? ¿De dónde surgió la idea?
La idea surgió cuando hace 2 años estábamos estudiando un máster en gestión cultural y como proyecto fin de máster se nos ocurrió la idea de crear una empresa de la que veíamos había nicho de mercado y pensábamos que iba a funcionar y, efectivamente, así fue. Comenzamos a trabajar y aquí estamos dos años después.
¿Cuál es vuestro público objetivo?
Tenemos diversos públicos objetivos. Tanto colegios con nuestro departamento de educación como, por supuesto, público local o turismo, tanto nacional como internacional.
El más puntero para nosotros es el turista local, los ciudadanos de cercanía, no solo de Sevilla ciudad sino también de otras provincias como Huelva o Cádiz que utilizan Sevilla como un punto de referencia y vienen y quieren disfrutar de su patrimonio, de sus exposiciones, de sus conciertos y para ello nos utilizan, en el buen sentido de la palabra, para disfrutar de todo ello.
¿Cuáles son los mayores retos a los que se enfrenta el sector cultural?
Los mayores retos son los que han ido marcando el itinerario de las industrias culturales en los últimos años que, por desgracia, en el mundo cultural cambia poco. Entre estos retos está la dependencia de organismos e instituciones públicas que, desde nuestro punto de vista, no es nada positiva. También nos enfrentamos a todas las contraprogramaciones que las entidades públicas realizan de forma gratuita, mientras que nuestras actividades, evidentemente, tienen que tener un coste.
Por desgracia, al sector cultural todavía le falta fuerza, le falta brazo y le falta, funda- mentalmente, unirse y poder crear el suficiente impacto económico para poder tener una industria como tal.
En este sentido, ¿qué peticiones hacen a la administración?
Fundamentalmente, que nos dejen trabajar. Es verdaderamente terrible cuando te enfrentas a una institución y en lugar de ayudar, de intentar a apoyar o solucionar determinadas cuestiones, todo son trabas y peros. Esa colaboración público-privada hay que seguir trabajándola mucho.
También es cierto que gracias a las instituciones públicas podemos desarrollar ciertos programas a través de concursos públicos que son muy interesantes, pero en Andalucía especialmente se tiene que seguir trabajando mucho por parte de la administración en esa colaboración real, en donde un espacio público como son, por ejemplo, los museos puedan ser usados para realizar actividades por parte de las empresas, que estén más abiertos a nuevos proyectos, a nuevas formas de colaboración, creo que esa es la base fundamental del cambio que necesitamos en el sector cultural.
Bajo su punto de vista, ¿es la cultura un hilo conductor que une a las personas?
La cultura es uno de los grandes pilares de la sociedad. De hecho, sin historia no nos conocemos, sino nos conocemos difícilmente podríamos identificar quiénes somos. Y además, la cultura une a través de conceptos positivos, la cultura lo hace siempre desde el conocimiento, el respeto y transmitiendo toda una serie de valores positivos.
¿Qué actividades o eventos nos recomendarías para este verano?
Ahora justo acabamos de sacar la programación del verano, la cual pueden consultar en nuestra página web: www.engranajesculturales.com.
Yo destacaría la visita nocturna al Hospital de La Caridad, en la que se apagan todas las luces y el edificio vuelve a tener la iluminación del siglo XVII y entramos con candiles a espacios que normalmente están cerrados a la visita pública. O, por ejemplo, si queremos algo más fresco, podemos hacer la visita nocturna bajo la luz de la luna llena a los molinos de Alcalá de Guadaira, que es un entorno cultural privilegiado a penas a 15 minutos de la ciudad de Sevilla o la visita nocturna al Palacio de las Dueñas o al Convento de Santa Teresa.