Ricardo Iniesta: “De nuevo la cultura vuelve a su sitio: en la periferia de la sociedad”
¿Cuáles son las líneas de trabajo del Centro Internacional de Investigación Teatral?
El Centro Internacional de Investigación Teatral recibió en 2008 el Premio Nacional de Teatro por conformarse como un espacio dedicado a la creación, investigación y exhibición. Estos son, exactamente los tres elementos que nos caracterizan.
Hemos contado con todo un área de talleres y de laboratorio internacional en las 25 ediciones, en las que hemos traído a 130 maestros de todos los continentes
Inmersos en el trabajo de investigación, los actores profesionales que llegan a aquí lo desarrollan, pero también las se centran en él las compañías residentes que se van formando en cada una de las generaciones y, por supuesto, la propia compañía Atalaya. Todos los actores de la compañía Atalaya provienen hoy en día del laboratorio.
Con respecto a la creación, en los últimos dos años se han producido 11 espectáculos con más de medio centenar de actores y actrices diferentes entre compañías residentes y la propia Atalaya..
Y, por último, la exhibición teatral hace que cada año sean 150 espectáculos los que se llevan a cabo, casi un centenar de montajes diferentes que vienen con una media aproximada de medio millar de intérpretes que pasan por los escenarios de TNT cada año y una media de 20.000 espectadores que asisten.
Un compromiso con el teatro desde todas sus vertientes, desde la creación, la investigación, la formación...
Sí. Luego hay una línea que interviene en todos los niveles, que es la del teatro social y comunitario. Se ha proyectado mucho en los últimos años e, incluso, hemos recibido premios por buenas prácticas en lo que a inclusión social se refiere. Y ese digamos que es otro área, pero que, en este caso, agrupa el empoderamiento de colectivos donde actúan los alumnos que toman talleres.
Son 40 años de Atalaya, es un hito que cualquier compañía, cualquier formación, cumpla tantos años de vida...
40 años en una compañía de teatro equivale a casi 120 años de una persona, porque una compañía es difícil que se mantenga más de 25 años, pero llegar a 40 ha sido todo un desafío.
Lo más interesante de todo es que estamos llegando a esa edad como si estuviéramos en la flor de la vida, como si fuésemos regenerándonos la sangre, porque afortunadamente van entrando nuevas generaciones. Ahora mismo tenemos generaciones de actores que entraron en los 80, en los 90, en el 2000, en el 2010 y en el 2020. Hay 5 generaciones diferentes, lo que es algo muy difícil de mantener y ahí está el secreto de que tengamos tantos proyectos, tanta vitalidad.
¿Se ha puesto en valor el sector cultural tras la pandemia?
Yo creo que sí, pero por momentos. Si damos la vuelta atrás cuatro décadas vemos que los periódicos t televisiones dedicaban más espacio y ahora vemos que el nivel de información es más reducido.
Ahora, con la pandemia, ha habido una especie de estrella fugaz, pero de nuevo la cultura vuelve a su sitio: en la periferia de la sociedad.
No es así en todos los países, hay países en los que la cultura y el teatro tienen un mayor valor, pero lamentablemente la cultura comenzó a estar de lado cuando la gente comenzó a salir y a acudir a bares y terrazas, cuando, por ejemplo, la presidenta de la Comunidad de Madrid puso en valor los bares y las terrazas, no la cultura.
Ha sido un año en el que Atalaya ha recibido varios premios, ¿cuáles serían las líneas de trabajo en las que estarán centrados en los próximos meses?
Ahora mismo estamos preparando ya los 40 años. Asimismo, estamos en la fase avanzada de la producción de una película que se estrenará en el Festival Europeo de Cine de Sevilla en otoño.
Estamos también organizando una gira por todo el país con 8 espectáculos diferentes. En muchas ciudades programarán dos o más y en Sevilla serán 6 montajes diferentes entre los teatros Lope de Vega y Central. 2023 va a ser un año completo y fructífero. Esperamos que estos 40 años que vamos a cumplir nos mantenga con la misma fuerza y vitalidad del primer día.