Desde su posición como presidente de la Federación Andaluza de Agencias de Viajes, ¿cómo describiría el momento actual que vive el sector turístico en Andalucía?
Es un momento muy positivo para la región. Las expectativas y los números indican que, cuando se consoliden los datos de diciembre, constataremos que el año 2025 ha sido récord respecto a todos los ejercicios anteriores. El nivel de visitas ha sido excelente. No obstante, el gran campo de batalla donde debemos seguir trabajando es la desestacionalización; es el objetivo clave para continuar mejorando.
En el plano administrativo, mantenemos una relación muy estrecha con la Consejería de Turismo. Nos reunimos mensualmente a través del Consejo de Turismo de la CEA, donde ocupamos la vicepresidencia, para tratar temas de notoriedad y necesidades del sector. Un ejemplo claro es la Ley de Turismo Sostenible de Andalucía, que se ha debatido en esa mesa con las aportaciones de las federaciones para mejorar el modelo. Además, estamos muy activos en la promoción, tanto del destino Andalucía hacia fuera como en la gestión del turismo emisor y el segmento MICE. Buscamos que cualquier agencia de la comunidad sienta ese respaldo institucional necesario.
¿Cuáles considera que son los principales valores diferenciales de las agencias andaluzas frente a otros modelos de intermediación turística?
El principal valor es la garantía. La propia Administración nos exige ser el subsector más garantista del turismo; estamos regulados por ley para mantener seguros de responsabilidad civil muy elevados y avales que respondan ante cualquier suceso. El consumidor está extremadamente protegido. Contar con el Código de Identificación de Andalucía (CIAN), que es nuestra licencia, nos permite ejercer una actividad regulada y ofrece una seguridad que no pueden dar otros modelos.
Frente a las OTAs (agencias online) ubicadas a menudo en terceros países, donde la resolución de incidencias y reclamaciones es compleja, la agencia de viajes andaluza ofrece cercanía. Tener a un profesional trabajando en una oficina en tu barrio otorga una tranquilidad y un respaldo que una venta online impersonal, cuyo origen a veces se desconoce, nunca podrá ofrecer.
¿Cómo están afectando factores como la inflación, los costes operativos o la inestabilidad internacional al comportamiento del viajero?
La inflación impacta directamente en la unidad familiar. Cuando aumentan los gastos básicos —hipoteca, luz, combustible— y el poder adquisitivo se deprecia, se tiende a recortar en ocio. Quizás en lugar de diez días de vacaciones, el cliente opta por siete u ocho; se atienden las necesidades primarias y el resto se ajusta. Además, este escenario repercute en los costes de nuestros proveedores (aerolíneas, hoteles, alquiler de coches), lo que finalmente se nota en el precio final.
Respecto a la inestabilidad internacional, siempre han existido incidencias, ya sean de origen político o natural, como volcanes o temporales. Aquí es donde la figura del agente de viajes es vital: nuestra función es asesorar, guiar al cliente sobre dónde no es momento de viajar y ofrecer alternativas seguras. Acompañamos al viajero desde la contratación hasta su regreso, garantizando su tranquilidad ante cualquier eventualidad.
¿Cómo es actualmente la relación entre la Federación y las administraciones públicas en materia turística?
Existe una auténtica cogobernanza. Mantenemos una relación diaria y fluida; tenemos línea directa con la Consejería de Turismo, ya sea para cuestiones normativas o de promoción. Hay una simbiosis entre la administración pública y nosotros como representantes del sector privado, lo cual se refleja en los buenos resultados del turismo, que no son gratuitos, sino fruto del trabajo interno constante.
A nivel nacional, formamos parte de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), ocupando una vicepresidencia. Esto nos permite trabajar también con el Ministerio en regulaciones estatales que afectan a todo el gremio. Trabajamos para todas las agencias, sean socias o no, porque los logros repercuten en todo el sector.
¿Detectan cambios significativos en las preferencias del turista: más sostenibilidad, experiencias personalizadas o viajes de mayor valor añadido?
Sin duda, es una tendencia continua. El viajero actual prioriza la sostenibilidad y busca destinos que no estén saturados. Nuestra labor como prescriptores es fundamental aquí: si detectamos que un destino tiene una ocupación desorbitada y precios inflados, invitamos al cliente a considerar alternativas.
Les mostramos opciones que ofrecen las mismas oportunidades de disfrute, pero en entornos más tranquilos y sostenibles, y a menudo con un coste más racional. El cliente, que busca evitar la masificación para recibir una mejor atención y servicio, suele agradecer y solicitar este tipo de asesoramiento experto.
FITUR es una de las grandes citas del turismo a nivel internacional. ¿Qué representa esta feria para las agencias de viajes andaluzas?
Es un punto de encuentro estratégico. Las ocho asociaciones provinciales que conforman la Federación mantenemos una agenda completa durante los tres días profesionales. Nos reunimos con destinos internacionales, como Marruecos —un destino preferente con el que cerramos acuerdos anuales—, y con otros países que buscan la unión empresarial para promocionarse a través de nosotros. Somos el canal de venta directo al cliente final.
Por supuesto, el foco también está en Andalucía. Uno de los principales consumidores del producto andaluz es el propio residente en la comunidad, por lo que FITUR sirve para fomentar ese turismo interno y estrechar lazos con turoperadores y proveedores de otras comunidades. Es una cita ineludible salvo fuerza mayor.
¿Cuáles son los principales objetivos de la Federación Andaluza de Agencias de Viajes a corto y medio plazo?
Nuestro objetivo troncal es seguir fortaleciendo la unidad del sector; antes operábamos por separado en cada provincia, pero como Federación hemos ganado una fuerza e interlocución imprescindibles. A nivel operativo, tenemos hitos consolidados como los V Premios de la Federación, nuestra Convención anual prevista para 2026, y los roadshows de formación y networking que conectan a proveedores con cientos de agentes por toda Andalucía.
Mirando al futuro inmediato, estamos muy enfocados en la digitalización. Hemos planteado a la Administración andaluza la creación de programas de formación específicos en Inteligencia Artificial. Aunque ya usamos estas herramientas, creemos que solo estamos aprovechando un 5% de su potencial. Queremos que las agencias sean mucho más eficientes y ofrezcan un servicio de vanguardia adaptado al cliente de hoy.




