La Asociación ha sido incorporada a la patronal estatal FEVITUR y ha nombrado nueva vicepresidencia dentro de ese contexto. ¿Cómo espera AVVAPro que esta integración refuerce la voz de Andalucía a nivel nacional y potencie sus objetivos para 2026?
La entrada de AVVAPRO en FEVITUR refleja una realidad clara: Andalucía es clave para el turismo en España y el alojamiento vacacional es parte de ese éxito. Estar en la patronal estatal y asumir una vicepresidencia nos permite participar en decisiones que afectan al sector, aportando la visión de una comunidad diversa y con profundo conocimiento del territorio.
En un momento en que se abordan temas como sostenibilidad, seguridad o competitividad, es fundamental considerar la diversidad y singularidad de los territorios, evitando políticas homogéneas que no siempre funcionan. Para 2026, nuestro objetivo es contribuir con datos, diálogo y sentido común a un turismo responsable, compatible con la convivencia urbana y con el papel económico y social del alojamiento vacacional en Andalucía y España.

¿Cómo logra la Asociación equilibrar los intereses de los propietarios, los turistas y las autoridades locales?
AVVAPro nace para ordenar el triángulo de intereses del sector. Representamos a empresas y profesionales que gestionan más de 12.000 viviendas y 57.000 plazas en Andalucía, por lo que conocemos bien las preocupaciones de propietarios y gestores. Sabemos que nuestra actividad solo es sostenible si respeta la convivencia vecinal y aporta valor al destino.
Por eso trabajamos en códigos de buenas prácticas, acuerdos con administradores de fincas y diálogo con los ayuntamientos, como el Código impulsado con el Consejo Andaluz de Colegios de Administradores de Fincas. Equilibrar intereses significa exigir profesionalidad —cumplimiento normativo, atención al cliente y gestión responsable— y al mismo tiempo pedir a las administraciones claridad, estabilidad y participación del sector. Cualificar la oferta fortalece y dimensiona el sector, favoreciendo modelos profesionales y sostenibles que se integran mejor en la cadena turística.
¿Qué medidas están promoviendo para garantizar un turismo sostenible y responsable en zonas de alta demanda como la Costa del Sol o Sevilla?
La sostenibilidad, en nuestro ámbito, es triple: económica, social/urbana y medioambiental. En destinos muy tensionados, nuestras propuestas van en la línea de desconcentrar flujos, favorecer estancias más largas y familiares, y poner en valor barrios y municipios menos saturados, algo que el alojamiento flexible ya está contribuyendo a hacer.
Estamos impulsando la profesionalización del sector —porque un gestor profesional aplica estándares de calidad, de información al huésped y de control de comportamientos muy superiores a la oferta informal— y defendiendo herramientas como los códigos de conducta, los canales de mediación con comunidades de propietarios o la colaboración con la policía y las autoridades locales cuando es necesario.
Cualquier planificación turística debe valorar el papel del alojamiento flexible en la desestacionalización, la generación de oportunidades laborales y la dinamización de las zonas donde opera este modelo de alojamiento.

La Junta de Andalucía ha cancelado más de 9.200 viviendas de uso turístico en coordinación con los ayuntamientos como medida de ordenación. ¿Cómo valora la Asociación esta política de cancelaciones y qué propuesta trasladan al gobierno autonómico para equilibrar regulación y actividad económica?
Compartimos que había que actuar contra situaciones irregulares, pero nos preocupan las medidas que, bajo el paraguas de la ordenación, generan inseguridad jurídica a quienes llevan años cumpliendo la norma. La cancelación de más de 9.200 viviendas en un año y medio es una cifra muy relevante y obliga a preguntarse si se ha diferenciado suficientemente entre oferta ilegal y proyectos consolidados que se han visto afectados por cambios normativos o por interpretaciones urbanísticas sobrevenidas.
Nuestra propuesta a la Junta es clara: reglas sí, pero proporcionadas y basadas en criterios objetivos. Defendemos que cualquier limitación debe apoyarse en estudios de impacto, definir periodos transitorios razonables. Ordenar no puede ser sinónimo de desmantelar una actividad que impulsa el sector turístico: aporta empleo, genera ingresos a actividades vinculadas, genera oportunidades en zonas rurales y rehabilitación de vivienda en los centros históricos.
El Gobierno andaluz ha anunciado la creación del “Grupo Titán” para inspeccionar y sancionar alojamientos turísticos ilegales. ¿Qué impacto cree que tendrá esta medida en la seguridad jurídica de los propietarios y en la percepción del sector?
Llevamos años diciendo que el peor enemigo de la vivienda turística profesional es la oferta ilegal. Desde esa perspectiva, la creación del Grupo Titán, centrado en la detección de alojamientos clandestinos y el refuerzo de la ciber-vigilancia, es una buena noticia si se aplica con rigor y coordinación. Para los propietarios que cumplen la normativa, disponer de un cuerpo especializado que persiga el fraude y la competencia desleal mejora claramente su seguridad jurídica y ayuda a dignificar la imagen del sector. Eso sí, insistimos en que el foco debe estar en quien nunca se ha dado de alta, no en añadir más carga a quienes ya pasan por todos los filtros administrativos. La clave será la colaboración fluida entre administraciones, plataformas y asociaciones profesionales para identificar malas prácticas sin criminalizar a todo un colectivo.

El Ayuntamiento de Málaga ha decidido suspender nuevas licencias de pisos turísticos por tres años para controlar el mercado. ¿Cuál es la posición de AVVAPro al respecto y qué alternativas plantean para no frenar la actividad, pero sí garantizar la convivencia con residentes?
Entendemos la preocupación de Málaga por la presión turística y el acceso a la vivienda. Esperamos que en este periodo de congelación podamos estudiar el verdadero impacto que tiene la vivienda de uso turístico en el mercado residencial. Si los precios siguen subiendo pese a la existencia de una moratoria estará claro que la crisis habitacional la causará otro factor sobre el que no se ha intervenido.
Desde AVVAPRO defendemos soluciones adicionales: límites por zonas muy concretas, criterios de densidad por edificio o barrio, incentivos a la rehabilitación con usos mixtos, y, sobre todo, una planificación urbana que no sitúe todo el peso sobre un único tipo de alojamiento. Hay que diferenciar entre proyectos profesionales, que aportan valor y pagan impuestos, y prácticas oportunistas. Una ciudad turística de primer nivel, como Málaga, no puede permitirse perder diversidad de oferta si quiere seguir atrayendo a distintos perfiles de visitantes durante todo el año.
El sector ha defendido que cualquier tasa turística debe ser fruto de consenso y equidad. ¿Qué aspectos consideran clave para que una tasa turística sea beneficiosa, justa y no penalice al alojamiento turístico?
Una tasa turística, si se implantara, debe reunir tres condiciones básicas: finalidad clara, modelo equitativo y gestión transparente, con amplio consenso del sector. La finalidad clara exige que el visitante perciba su pago reinvertido en el destino; la equidad, aplicarla a todos los alojamientos sin distorsionar la competencia; y la transparencia, participación del sector en diseño, seguimiento y definición de proyectos financiados.
Cualquier avance debe hacerse desde el acuerdo y la unidad con las organizaciones empresiales, especialmente la CEA y su Consejo de Turismo, porque formamos parte del sector turístico en su conjunto. Si la tasa se percibe solo como un impuesto recaudatorio, sin diálogo ni corresponsabilidad, será difícil que se vea como una herramienta útil para mejorar el destino.
¿Cuáles son los principales objetivos de AVVAPro para 2026 en términos de fortalecimiento del sector de viviendas y apartamentos turísticos en Andalucía?
Para 2026 nos marcamos tres grandes metas: seguir afianzando la profesionalización y elevando los estándares de calidad, reforzar nuestra interlocución institucional y avanzar en la internacionalización del alojamiento flexible andaluz. Queremos que AVVAPro sea un socio estable de la Junta, de los ayuntamientos y de las organizaciones empresiales a la hora de diseñar políticas de vivienda y turismo. Y, por último, trabajar muy de la mano de FEVITUR para situar a Andalucía como referencia europea en alojamiento turístico flexible.
En definitiva, nuestro objetivo es que cuando se hable de viviendas y apartamentos turísticos en Andalucía se piense en un sector regulado, profesional, responsable y alineado con los grandes retos y las grandes transformaciones que necesita el turismo del siglo XXI.





